Un vecino de la ciudad de San Carlos Centro aportó el material fotográfico en el que se advierte la presencia de sarro en la grifería de la ducha y a su vez reclamó por la mala calidad del agua, excesivo olor a cloro y mal sabor.
La presencia del sarro ocasiona, entre otros inconvenientes, que se tenga que limpiar periódicamente las canillas porque tapan el flujo del líquido y contaminan el mismo.
Son muchas las quejas del servicio de agua potable en nuestra ciudad, los excedentes que llegan en las facturas mensuales, y por sobre todo la mala calidad del agua. Ésta contiene sarro, mal sabor, olor a cloro entre otras características que desconforman a los consumidores.
Una gran parte de la población ha optado por la compra de bidones que requiere un gasto extra pero no todos pueden hacerlo por razones económicas, y la queja reside entonces en que se abona por tener el servicio mensualmente y no se lo puede usar para el consumo humano ya que mucha gente presentó malestares diversos por consumir el agua que corre de la canilla.
Hace unos días en «El Urbano» se viene realizando una encuesta en la que el lector puede elegir la categoría que considere respecto a la calidad del agua en la ciudad; y hasta el momento se vislumbra una fuerte tendencia hacia el ítem «muy mala».
Ojalá en un futuro no muy lejano se pueda solucionar este grave inconveniente que tenemos los sancarlinos, que inquieta a toda una población y que pone nada más y nada menos que la salud en riesgo.



