El anuncio lo hizo Cristina Fernández. La medida incluye a los salarios que no superen los 35.000 pesos mensuales y “es para fomentar el consumo y mantener la progresividad de este tributo”, dijo la mandataria.
La presidenta Cristina Fernández de Kirchner anunció hoy durante el acto de cierre de la conferencia de la Unión Industrial Argentina (UIA) que «los trabajadores que perciban menos de 35.000 pesos no pagarán impuesto a las ganancias sobre el (medio) aguinaldo que perciban en el mes de diciembre» con el objetivo de «fomentar el consumo y mantener la progresividad» de ese tributo.
La jefa de Estado hizo el anuncio durante el discurso que brindó en el hotel Sheraton de Pilar durante el cierre del tradicional encuentro organizado por la UIA, ante la presencia del cientos de empresarios de todo el país, además de funcionarios nacionales y dirigentes políticos como el titular de la CGT, Antonio Caló, quien estuvo sentado entre los miembros del gabinete.
Antes de hacer el anuncio, la mandataria resaltó la presencia del líder sindical y luego de anticipar la medida decidida para diciembre especificó el alcance del impuesto a las ganancias del que hoy «muchos hablan».
«Los trabajadores que pagan ganancias representan un 11 por ciento de los asalariados. Esto no se modificó en una década», resaltó la jefa de Estado, tras lo cual puntualizó que, con la decisión anunciada, de los 1.053.000 trabajadores que pagan ganancias, unos 784.000 serán los beneficiados por la medida.
La jefa de Estado apuntó además que «lo que se recauda en ganancias sirve para financiar los fondos de la Anses y con eso se le paga a los jubilados», entre otras cosas, y recordó que «muchos de los que hoy hablan de ganancias eran los mismos que en los años ’90 reclamaban políticas de ajuste sobre el salario».
«El impuesto a la ganancia es cada vez más progresivo», destacó la mandataria y luego detalló que lo que se recauda se destina un 20 por ciento a la Anses, 34 % al tesoro nacional y 46 % a las provincias.
La jefa de Estado enmarcó el anuncio en un discurso en el que también se refirió a la importancia de proponer políticas que generen crecimiento con desarrollo e inclusión social y en el que destacó los buenos resultados económicos obtenidos por los empresarios durante la última década. En ese contexto, mostró una serie de filminas con gráficos a través de las cuales demostró el crecimiento de la ventas en la Argentina, en base a los balances presentados por esas mismas empresas ante la Comisión Nacional de Valores.
Tras exhibir esos datos, la Presidenta recurrió a las cifras de facturación aportada por las empresas a la AFIP y afirmó que en 2014 «terminaremos con un registro de 12 veces de crecimiento» en base al 2013 y desafió: «Pónganle los índices de crecimiento que quieran».
La Presidenta se refirió también al nivel de empleo y de salarios y remarcó que la Argentina cuenta con una Población Económicamente Activa compuesta por 18 millones de personas de las cuales unas 17 millones se encuentran actualmente ocupadas.
En ese contexto, remarcó: «Los salarios siguen ganándole a los precios en la República Argentina. Más allá de cualquier afirmación que se haga. Estos son los números, datos duros, lo que discuten los empresarios con sus contadores».
Con los números en la mano, la jefa de Estado cuestionó a quienes vaticinan permanentemente debacles económicas y situaciones críticas: «Es grave crear expectativas negras. Porque la economía no es una ciencia exacta».
«Las teorías han cambiado 20.000 veces. No hay una teoría que pueda explicar cómo va a ser la actividad económica. La actividad económica se basa en las expectativas de la sociedad, de los que producen, de los que invierten. Sé que aquí hubo una discusión acalorada sobre Mercado y Estado. Ponerse a discutir sobre eso es perder el tiempo. Los principales economistas del mundo abogan porque el mercado es muy imperfecto», continuó.
Al referirse al crecimiento y a la necesidad de que sea acompañado por el desarrollo, la mandataria recordó lo sucedido en el país durante la década del 90: «Se creció en términos de PBI pero no hubo desarrollo. Se llegó a niveles inconcebibles de pobreza».


