En sus 76 años de actividad este remate tuvo el recordatorio a todos los que durante esos años pusieron trabajo, atención para tener esta feria en la localidad.
Muchos ya no están pero uno los recuerda con cariño: los encargados en buscar los animales, rematadores, quienes arrimaban los animales a los corrales, a camioneros y tropilleros, asadores, quienes atendían los buffet, tiradores de liso.
Cada feria era una fiesta desde el día anterior hasta un día después de cada convocatoria.
Hoy sigue de pie festejando este nuevo aniversario.



