El ministro del Interior Rogelio Frigerio incluyó estas dos variantes como parte de los mecanismos de compensación que analizó por segundo día con los ministros de Hacienda provinciales. Buscan un acuerdo antes de la reunión de los gobernadores con Macri. Los intendentes bonaerenses, más duros, reclaman por el Fondo Sojero y piden mesa de diálogo.
El ministro del Interior, Rogelio Frigerio no descartó que, como parte de la negociación con las provincias en busca de compensar la transferencia gradual de los subsidios al transporte urbano y la tarifa social eléctrica, se posterguen algunas reducciones de impuestos y hasta se avance con el incremento de la alícuota de bienes personales de los argentinos con activos en el exterior.
No obstante, ratificó que se mantendrá la baja de ingresos brutos tal como estaba prevista, y anticipó que el viernes se les presentará a los mandatarios provinciales un esquema de adenda al consenso fiscal donde estará planteado el tema presupuestario.
Frigerio encabezó la segunda reunión en esta semana con ministros de Economía y Hacienda de las provincias en la Casa Rosada para buscar consensos en torno al Presupuesto 2019. Si bien la idea original del gobierno era cerrar un borrador antes de la reunión del martes entre los gobernadores y el presidente Mauricio Macri, las provincias mantuvieron firme su planteo de compensar el ajuste de 100 mil millones que surgirá de la transferencia a cada jurisdicción de la tarifa social eléctrica y el subsidio al transporte urbano e interurbano, con medidas que incrementen los impuestos coparticipables y les generen ingresos para afrontar la crisis. Así las cosas, todo indica que, de lograrse un acuerdo, éste llegará sobre la hora de la reunión.
La actitud de consenso que, según Frigerio, le expresaron los funcionarios provinciales, encontró su contra cara en un encuentro que mantuvieron este jueves los intendentes bonaerenses nucleados en la FAM con el Frente Sindical para el Modelo Nacional y el titular del gremio de Camioneros Hugo Moyano en la sede sindical del barrio de Flores.
A la presentación que realizaron el miércoles en rechazo a la eliminación del Fondo Sojero, sumaron ayer una foto inquietante para el gobierno. La jefa comunal de La Matanza, Verónica Magario, explicó que el acercamiento a los gremios como Camioneros buscó conseguir el apoyo de los trabajadores a su reclamo: “Para los intendentes el Fondo Sojero es trabajo y obras”, expresó.
Su par de San Antonio de Areco, Francisco Durañona, invitó a Macri a sentarse 15 minutos en la oficina de empleo, en la guardia del hospital municipal, o en la secretaría de inclusión social. «Con eso va a entender la importancia de los municipios para sostener la situación tan difícil que atraviesa el país”, dijo. Además, coincidió con Magario en que “el Fondo Federal Solidario destinado a los municipios permitía hacer obras de gran impacto social”.
El diputado Fernando Espinoza, (FpV) le reclamó al presidente la convocatoria a una mesa de diálogo donde estén “la Iglesia, el movimiento obrero, los pequeños y medianos empresarios, los pequeños y medianos productores agrícolas, los estudiantes y todos los bloques parlamentarios”. “Hoy el 40% de los chicos tiene que comer en comedores comunitarios o comedores escolares”, advirtió.
Además, Espinoza planteó algunas medidas que podrían llevarse adelante para paliar la crisis: “Que los agro exportadores tengan la obligación de liquidar las divisas en Argentina; son 28 mil millones de dólares. Pedimos plata afuera cuando podríamos tenerla acá”, dijo.
“A los que blanquearon la plata, los amigos de Macri, pedimos que se les vuelva a cobrar la alícuota de 2,5 por ciento si no vuelven a traer la plata a la Argentina”, agregó. Según explicó Espinoza, “aproximadamente blanquearon 123 mil millones de dólares. Eso significaría 60 mil millones de pesos por año, que son recursos suficientes para que no haya más aumentos de tarifas por un año en el país”.



