Por: Luis Beldi
Hoy será el primer día a pleno del mercado sin la cláusula que otorgaba el derecho a los tenedores de bonos a reclamar iguales condiciones de pago que los holdouts, los que rechazaron el canje de la deuda. El mercado asume que seguirá el default selectivo
Los holdouts van a hacer valer el fallo de la justicia norteamericana. Como la Argentina les adelantó que no cambiará la oferta que les hizo, el mercado asumió que el país seguirá en default, con la diferencia de que ahora la cifra en cesación de pagos se acerca a los mil millones de dólares porque el viernes hubo un segundo vencimiento de intereses del Discount con legislación neoyorquina.
El escenario externo es absolutamente desfavorable por el fortalecimiento del dólar en el mundo, la crisis griega y las consecuencias del escándalo de Petrobras, al que habrá que sumarle en poco tiempo más el del BNDES, el banco de desarrollo de Brasil.
Dos semestres en default con este escenario ponen en un elevado nivel de vulnerabilidad a las reservas. Si bien la salida de dólares se atenuó por la caída del precio del petróleo -la Argentina importaba 50 millones diarios de energía y esa cifra se redujo a 30 millones- el beneficio del crudo queda anulado por la baja de la soja que le resta ingresos que superan a los pagos por combustible.
UN ESCENARIO QUE PONE LAS RESERVAS EN UN NIVEL ELEVADO DE VULNERABILIDAD
El mercado ha tomado nota de las declaraciones del fin de semana del ministro de Economía, Axel Kicillof, y está presto a cubrirse de la única manera que conoce, comprando dólares, el recurso más escaso de la actual economía.
Llega a tal extremo la falta de divisas que en el Gobierno están apretando a todos los sectores importadores. No importa su tamaño, el tema es evitar que salgan los dólares.
Por caso, ante el aumento del consumo de ansiolíticos se lanzaron inspecciones contra todas las farmacias para controlar que las ventas de Rivotril, Alplax y otros psicotrópicos coincidan con las recetas. Muchos farmacéuticos, que elaboraban estos medicamentos y los expendían a particulares sin receta, salieron del mercado.
Los que tuvieron la mala fortuna de que se les rompieran las modernas cafeteras que funcionan con cápsulas, deberán darlas por perdidas porque la importación del repuesto puede demorar una eternidad. Con los electrodomésticos y repuestos de afeitadoras eléctricas sucede lo mismo.
Si se quiere buscar un ejemplo de dimensiones importantes, ahí está la industria automotriz con las entregas de autos atrasadas por la falta de componentes para finalizar su armado.
Las señales indican que enero va a ser caliente. Que la demanda de dólares va a crecer. El viernes el fenómeno no se notó en el billete porque, al estar despoblado el microcentro, los compradores se abstuvieron por temor a los robos. Estos asaltos no se denuncian como ocurre con las salideras bancarias, porque generalmente es dinero en negro. Pero si algo quedó claro es que el piso del billete está en 14 pesos, mientras el contado con liquidación, el sistema por el que a través de la compra de acciones el inversor se hace de dólares en el exterior, superó los 12 pesos.
De hecho, el Gobierno salió el viernes a vender bonos en dólares con legislación argentina para evitar el recalentamiento de la divisa. Con esto adelantó cuál va a ser la estrategia para los próximos días, además de los allanamientos.
Estas herramientas son escasas, porque al vender bonos y bajar su precio, aumenta el rendimiento y esto implica que la tasa de interés en dólares va a subir considerablemente. En algún momento ese retorno le va a jugar en contra porque los inversores van a apostar a ganar cifras superiores a 14 o 15 por ciento anual en dólares.
VENDER BONOS PARA CONTENER AL DÓLAR VA A IMPULSAR LA SUBA DE LAS TASAS DE INTERÉS EN DÓLARES
El réquiem de la cláusula RUFO ha dejado al Gobierno frente a la crisis. Aunque pretendan disfrazar a 2014 como un año que terminó con el consumo en alza, lo cierto es que la economía está paralizada.
El cierre de comercios, la caída de la recaudación de 30 por ciento de la obra social de gastronómicos por los despidos en los restaurantes y hoteles, el retroceso de la venta de autos, las menores ventas de departamentos, el menor número de edificios en construcción y el aumento de 30 por ciento de los cheques sin fondos, son algunas de las muestras de que el país no es como el ministro lo ve.
Las declaraciones de Kicillof se asemejan a las de un relator deportivo que relata un aburrido partido de fútbol sin goles como si fuera un match de alto vuelo


