El oficialismo propicia la creación de un Código de Trabajo. Dirigentes de la UIA aseguran que cualquier reforma a la normativa del mercado de trabajo favorecerá «la informalidad».
El proyecto oficialista para sancionar un código del trabajo que compile y reúna en un único cuerpo normativo la legislación vigente sobre relaciones laborales desató ayer un contrapunto entre el kirchnerismo y los sectores empresarios.
El diputado del Frente para la Victoria (FPV) Héctor Recalde quiere impulsar en 2015 debates en foros con especialistas, empresarios y sindicatos en todo el país para avanzar en la codificación de la legislación laboral, con ampliación de derechos para los trabajadores.
En paralelo, el Ministerio de Trabajo estaría avanzando en la redacción de un proyecto con el mismo objetivo, aunque más amplio, con aumento de indemnizaciones y participación obrera en las ganancias de las empresas.
El vicepresidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Daniel Funes de Rioja, salió a advertir que las eventuales reformas a la legislación laboral sólo terminarán por «endurecer el ingreso al mercado de trabajo e incentivar a la informalidad».
Tras la polémica que generó la idea del kirchnerismo, Recalde intentó calmar las aguas al afirmar que su iniciativa para alcanzar en el futuro un código laboral «no tiene inmediatez», por lo que «no hay noticia».
Señaló que la «novedad» consiste en la idea de impulsar la redacción de un «anteproyecto de código del trabajo» a través de un «debate abierto y federal», aunque aclaró que esa iniciativa «no tiene inmediatez» en el seno del kirchnerismo.
El proyecto elaborado por Recalde establece en su primer artículo la creación de una subcomisión redactora del anteproyecto de código de trabajo, que funcionará en el seno de la comisión de Legislación del Trabajo de la Cámara de Diputados de la Nación, y estará integrada por once de sus miembros.
«La subcomisión redactora tendrá por finalidad la redacción del proyecto de código de trabajo para la Nación Argentina en cumplimiento del mandato dispuesto por el artículo 75 inciso 12) de la Constitución Nacional», indica el artículo segundo.
El legislador dijo no saber si en el Ministerio de Trabajo están preparando un proyecto de ley para impulsar un código que regule la actividad laboral de los argentinos y expresó que «ojalá» eso ocurra el próximo año.
Recalde precisó que lo único concreto hasta el momento es un «viejo proyecto de más de seis años» que tiene dictamen pero no cuenta con tratamiento, y está parado en una comisión que preside un opositor.
«Ese proyecto consiste en ampliar los derechos parentales para que los padres adoptivos tengan los mismos beneficios que los biológicos. También se propone extender la licencia por nacimiento de 2 a 15 días para los padres y de 90 a 100 días para las madres», dijo.
El legislador sostuvo que si los empresarios están a disgusto con estas últimas cuestiones «absolutamente correctas y lógicas» que se dispongan a debatir la iniciativa con el oficialismo y la oposición para poder darle curso en el Congreso.
«Que Daniel Funes de Rioja me llame y lo conversamos», sostuvo.
Rigidez normativa. Al respecto, Funes De Rioja, cuestionó la medida y dijo que «va en sentido contrario a donde tenemos que ir» y alertó que «cuanto más rigidez normativa» en el ámbito laboral «más informalidad» hay.
Dijo que le «sorprendió no gratamente» leer hoy sobre esa iniciativa en los diarios, y expresó que «para nada» el sector empresario fue consultado sobre este proyecto.
En ese sentido, consideró que en cuando se impulsan este tipo de reformas «hay que generar espacios de diálogo social, de consulta a los actores sociales».
«A mí me sorprendió, y no gratamente precisamente, leer lo que leí hoy en los diarios, una reforma laboral para codificar (el trabajo) aumentando licencias, generando nuevamente un debate sobre el tema de participación en las ganancias que ya hubo hace no muchos años un debate muy fuerte, por esa vocación de imponer legislativamente expandir cada vez mas la legislación», manifestó.
Y advirtió: «¿A expensas de qué?, a expensas de las micro y medianas empresas, eso seguro. A expensas de la informalidad, porque cuanto más rigidez normativa se tenga hay más informalidad, esto es un dato que ocurre acá y en el mundo».
En tanto, el jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri, salió a rechazar el eventual proyecto porque consideró que «generará empleo en negro». Así, el jefe del PRO fue el primer líder opositor y precandidato presidencial en salir a cuestionar el proyecto de reforma laboral.
Macri destacó que, con los cambios en la ley de contrato de trabajo, «el gobierno en forma prepotente y enojado plantea reformas con las que la mayoría de los argentinos no estamos de acuerdo, como ya ocurrió este año».


