El dirigente social, y fundador y referente del Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE) y de la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP), habló con eldiarioAr del «lado oscuro» de los movimientos populares, dice que CFK está equivocada y que el problema no son los programas del Estado sino el estigma que pesa sobre la palabra «planes sociales».
De la extensa charla extractamos tres respuestas y compartimos el link a la entrevista completa.
-¿Qué es un movimiento popular?
-Los movimientos populares buscan representar a un sujeto históricamente invisibilizado, o visibilizado como objeto de asistencia. Nosotros hemos intentado construir una representación de un sujeto trabajador cuya característica fundamental es la precariedad en sus condiciones laborales, es decir los trabajadores sin derechos, los excluidos. Y las excluidas, las trabajadoras. Que son la mayoría, las que se dedican a las tareas de cuidado, sean comunitarias o familiares, de la agricultura familiar, rural y urbana. Cartoneros, vendedores ambulantes, feriantes, costureros, todo el trabajo sociocomunitario que se hace en los barrios, desde recuperación de adicciones o la organización de los liberados que salen de los penales sin ninguna oportunidad y se forman para trabajar en cooperativas, espacio de primera infancia, educación popular…
-¿Un desempleado, un desocupado y un excluido son lo mismo?
-No. Hay una diferencia en la semántica y en la estadística. Dentro del 93% de la población económicamente activa, más o menos, la mitad son desempleados, es decir que no tienen a quien venderle de manera directa su fuerza de trabajo. Los desempleados no están en relación de dependencia, no tienen un empleador. Pero sí tienen trabajo. Y el ingreso que obtienen desde el punto de vista tradicional no es salario. Los excluidos del mercado laboral son los que inventaron su propio trabajo y desarrollaron lo que nosotros llamamos economía popular. Entonces un desempleado no necesariamente es un excluido, pero los excluidos son desempleados.
-¿Y los desocupados?
-Los desocupados son un mito. No existen. Todos se ocupan de algo. Las mujeres que trabajan en su casa están en una categoría más invisibilizada que desocupado incluso, que es “inactiva”. Una compañera que está siete horas laburando en su casa cuidando pibes para el sistema es “inactiva”. Chupate esa mandarina. Es una barbaridad conceptual y política en el Siglo XXI, cuando la economía de cuidados está medida en términos de producto bruto interno.


