La titular de la Oficina Anticorrupción, Laura Alonso, dijo que el uso del helicóptero presidencial por parte de la Primera Dama, Juliana Awada, para regresar del balneario uruguayo de Punta del Este, es «correcto», ya que no incumple los parámetros de «prudencia y austeridad» que manda la ley de Ética Pública.
«El jefe de Estado y su núcleo familiar están protegidos por la Casa Militar, que le brinda los servicios de seguridad. Sus traslados deben realizarse en vehículos oficiales, por lo tanto está cubierto por la Ley de “Ética”, explicó Laura Alonso, titular de la Oficina Aticorrupción. Y agregó que, antes de realizarse el viaje del helicóptero a Punta del Este, para traer de regreso a Juliana Awada, la Primera Dama y Antonia, la pequeña hija del matrimonio presidencial, la Secretaría General de la Presidencia hizo una consulta a la Oficina Anticorrupción, para que analice la situación.
“A la primera dama, que cumple funciones protocolares, también se le aplican los deberes previstos en el Código y la Ley de Ética Pública, lo que quiere decir que debe utilizar en su función protocolar los bienes con austeridad, responsabilidad, honradez y prudencia”, aclaró. En el diálogo, la ex diputada diferenció la situación de otros usos de los bienes del Estado, como el de la flota de aeronaves “para mandar diarios impresos a otras provincias” o el uso de un “avión sanitario” para un viaje de descanso. “Hay poner la discusión de la ética y la integridad pública en la agenda”, dijo Alonso.
La imagen que causó revuelo dentro y fuera de la Rosada
El gobierno se vio envuelto en una polémica luego que trascendiera una foto, publicada por un medio uruguayo, que muestra al helicóptero presidencial recogiendo a la primera dama, Juliana Awada, y a la pequeña Antonia en el aeropuerto de Punta del Este.
Aunque en el oficialismo rechazaron que haya un uso abusivo de la aeronave, la actitud de la familia presidencial contrasta con la idea de austeridad que pregonan desde Balcarce 50.
Sin embargo, desde algunos medios cambiaron el eje de la controversia, ya que no pasaba por la imagen que expone a Awada y a la pequeña hija que tiene en común con el presidente Mauricio Macri subiendo al helicóptero oficial en la estación aérea del exclusivo balneario oriental. También disparó la polémica que la escena se completa con personal cargando algunos bolsos y a los pocos metros una combi blanca ploteada con la leyenda de “Julius Bar”, que identifica a un banco suizo.
Los voceros oficiales consultados por este diario explicaron que “tanto Awada como Antonia llegaron a la pista en una camioneta verde y esa combi blanca estaba cerca del helicóptero como apoyo, por protocolo de seguridad. Pertenece al aeropuerto y lleva inscripta la marca de ese banco que es uno de los patrocinadores del mismo”.
Arribas negó en el Congreso vínculos con Odebrecht
Lo cierto es que ningún funcionario de Casa Rosada salió a dar explicaciones sobre lo sucedido: el uso de una aeronave oficial para traer de regreso a la primera dama y su hija desde Punta del Este. El último fin de semana la familia presidencial había descansado en el complejo turístico de Chapadmalal y entre la última semana de diciembre y la primera de enero, en el paraje patagónico de Villa La Angostura.
Quien sí realizó declaraciones fue Laura Alonso, titular de la Oficina Anticorrupción (OA), que aseguró que “no hubo situación abusiva, la señora se trasladó con su hija y la custodia correspondiente”.
¿Es austero el uso del helicóptero presidencial para el regreso luego de un descanso en Punta del Este? Ayer la funcionaria, que en teoría debe controlar la transparencia de los actos de gobierno, estuvo en Casa Rosada, según sus voceros, por la puesta en marcha del registro de obsequios al Presidente.
Pero su presencia en el palacio gubernamental se produjo en momentos en que estalló esta polémica y el caso del jefe de la AFI, Gustavo Arribas, que se desdijo por el origen de la operación por la que había cobrado 70 mil dólares y por la que está sospechado (ayer difundió un nuevo comunicado sobre el tema Odebrecht).
Plan de reformas en la Casa Rosada
Lo cierto es que algunos dirigentes cuestionaron el uso de la flota oficial para estos menesteres. El diputado socialista Roy Cortina, expresó, a través de su cuenta de Twitter, que “lo que criticábamos al gobierno anterior también debemos criticarlo a éste. Juzgar con la misma vara es clave si queremos un nuevo país”.
En este sentido, el vicepresidente 3º de la Legislatura porteña indicó que “helicóptero y refacciones de la Casa Rosada (obras por $285 millones anunciadas el jueves). Malas decisiones que le criticábamos a Cristina. Criticarlo ahora es juzgar con la misma vara”.
En abril del año pasado el uso del helicóptero presidencial también quedó envuelto en una controversia: tras un acto en Quilmes el presidente Macri lo utilizó para “acercar” al ministro de Transporte, Guillermo Dietrich, a su casa en un country de Pilar desviándose de su regreso previsto en la quinta presidencial de Olivos.
Luego del desguace de la flota aérea heredada del kirchnerismo, por su mal estado y su costoso mantenimiento, ayer se publicó en el Boletín Oficial la apertura de la licitación para la compra del nuevo avión presidencial, un Boeing 737 Business Jet en sus versiones 700 u 800. Hasta ahora el jefe de Estado se ha trasladado en las giras al exterior en aviones de línea o de alquiler.



