Estuvieron en la reunión los gobernadores Axel Kicillof (Buenos Aires), Sergio Ziliotto (La Pampa), Ricardo Quintela (La Rioja), Raúl Jalil (Catamarca), Gerardo Zamora (Santiago del Estero), Sergio Uñac (San Juan), Osvaldo Jaldo (Tucumán), Oscar Herrera Ahuad (Misiones), Gildo Insfrán (Formosa), Mariano Arcioni (Chubut) y Alicia Kirchner (Santa Cruz). Jorge Capitanich (Chaco) y Gustavo Bordet (Entre Ríos) lo hicieron vía Zoom.

En esa liga que reúne a los mandatarios peronistas, hay cuatro que son de pura cepa cristinista: Axel Kicillof, Alicia Kirchner, Jorge Capitanich y Gildo Insfrán. Se le puede agregar el radical k Gerardo Zamora. Es un espacio en el que el cristinismo tiene su decir. Por lo pronto, fueron los primeros en “tomar el bastón de mariscal”, tal como lo había pedido la vicepresidenta en la reunión con dirigentes bonaerenses en Ensenada.

Hasta allí fue Daer con el pedido de inclusión de Alberto Fernández, algo que el propio presidente había exigido en una entrevista hace un mes: “que respeten al presidente”.

Daer lo puso en estas palabras: «teníamos siempre la premisa de juntarnos el movimiento obrero organizado con los gobernadores, que son el pilar esencial en términos democráticos de los territorios”. Andrés Rodríguez pidió armar «una mesa política».

Más allá de la avanzada de los sindicalistas, tras el encuentro los gobernadores dejaron en claro que la candidatura puede ser para uno de ellos. Es por eso que salieron a hablar con la prensa. El gobernador de San Juan Sergio Uñac dijo que si “hay gobernadores que puedan haber marcado gestiones razonables en sus provincias, que naturalmente puedan estar dentro una grilla de partida para la cuestión presidencial». Sin embargo, fuentes sanjuaninas aclararon a Tiempo que Uñac está urgido por postularse porque la Constitución provincial no le permite reelegir, y para evitar el síndrome del “pato rengo”, y pedir una senaduría, necesita mostrarse como presidenciable.

En tanto, el riojano Quintela refirió que muchos gobernadores «están en condiciones de ser precandidatos o candidatos por el justicialismo», porque «tienen mucha experiencia, capacidad demostrada, saben lo que es administrar una provincia, y obviamente también se puede proyectar a nivel nacional», aunque aclaró que «no puedo adelantar nada porque nunca hemos hablado de este tema».

Por lo pronto, el peronismo comenzó a mover sus primeras piezas para armar un esquema que por el momento se muestra más que cambiante. Y, según afirmó una fuente que estuvo en el encuentro, las posibilidades de que se vaya consolidando un armado más concreto son pocas por ahora. «Falta mucho» sintetizaron.