«Esta es una llamada proveniente del Servicio Penitenciario de la Nación»…
Era jueves. El 30 de junio pasado, al mediodía, había mucha humedad y todo era pesado, viscoso. Esperaba esa llamada que provenía de la cárcel de Ezeiza, el mismo lugar y la misma voz que escuché cuando del otro lado de la línea estaba otro «preso famoso» vinculado a la corrupción K: Leonardo Fariña. Pero ahora era otro el interlocutor esperado. A quien le había dedicado ya varias horas y que, en ese momento, iba a aceptar ser grabado para este reportaje.
– «¿Lázaro?», pregunté. – «¿Don Luis?», replicó. La voz de Lázaro Báez, inconfundible, y mi respuesta pusieron en marcha el breve diálogo que debía aprovecharse al máximo. Hablar con un preso -sobre todo con «ese» preso»- no suele ser cómodo. Interferencias, incomodidades e impaciencias, de adentro y de afuera.
Preguntas y respuestas
¿Cuándo y cómo se rompió esa alianza estratégica entre los Kirchner y Lázaro Báez? ¿Fueron socios o el empresario sólo fue un empleado de Néstor Kirchner? ¿Se guardará sus mil secretos o comenzará a apuntar a Cristina Kirchner? ¿Quién traicionó a quién? ¿Qué siente hoy, a 90 días de su detención, uno de los hombres que más rápido hizo crecer su fortuna en los 12 años de kirchnerismo? Báez respondió a todo.
– ¿Usted es testaferro de Cristina Fernández de Kirchner?
Lázaro Báez: No soy testaferro de Cristina Fernández de Kirchner ni de la familia Kirchner. Un testaferro no pediría, en la causa y por escrito, que se investigue la obra pública. Porque aparentemente todo el mundo pretende que se corte el hilo en Lázaro Báez.
– ¿Existe un pacto de impunidad entre Cristina y usted?
No, para nada. Por eso estoy diciéndole, y está escrito en el expediente, no es una expresión para quedar bien, que hemos pedido la investigación, precisamente, de la obra pública.
– ¿Cristina Fernández de Kirchner lo traicionó?
No sé si trata de traición o no traición. Lo que sí creo es que acá hay demasiada mano extraña para que, vuelvo a reiterar, el hilo se corte en Lázaro Báez. Le hablo de la investigación.
– ¿Usted vio el video de sus hijos en el aeropuerto en el que uno de ellos sufrió un escrache?
Esa es una expresión clarita de lo que estamos hablando. A mis hijos los insultaron, mientras que atrás sale el hijo de la ex Presidente, muy amable, todo el mundo con una recepción fantástica… Pero nosotros no éramos los que manejábamos los intereses de este país ni tampoco éramos, como dicen, los que direccionaban la obra pública. Es macabro que se direccionen todos esos insultos y esa agresión hacia mis hijos.
– ¿Y quién está detrás de esto? ¿El juzgado o el kirchnerismo?
No sabría decírselo pero que está armado, está armado. No piensan que hay una familia detrás. Ni tampoco que hay una investigación que aún no finalizó. Acá fuimos condenados anticipadamente.
– ¿Usted es un preso vip?
¡No! Creo que la penitenciaria salió a mostrar la realidad de dónde estamos. No tengo ningún privilegio.


