Una de las tantas frases de uno de los embajadores argentinos del deporte en el mundo, nos referimos a Facundo Imhoff quién por estas horas se encuentra en nuestra localidad junto a parte de su familia sin dejar de mencionar que luego viajarán a la ciudad de Rosario al casamiento de su hermano Cristian.
Estuvimos visitándolo para que nos cuente sobre la experiencia vivida junto a la Selección Argentina de Voleibol en la Word League días pasados y sobre su futuro en esta disciplina deportiva que tantas cosas le sigue regalando.
Entre algunos conceptos manifestó:
“Primero me quedo con la selección entrenando hasta que se defina la lista para los Juegos Olímpicos. Después si, si me voy a los juegos esperaré un mes, si no me mudo directamente. Pero bueno, la lista la dan dentro de 15 días así que no queda mucho por definir. El objetivo principal son los juegos, así que lo fuimos a vivir así, que nos sirva de aprendizaje porque también sabíamos que de las tres zonas, era la más difícil la nuestra, la famosa zona de la muerte en donde el equipo más fácil era la Argentina, así que íbamos con ese peso de que todos iban a ganarnos”.
Respecto al partido con Rusia, a quien le “dieron una paliza” dijo que “tanto lo de Rusia como lo de Serbia tuvo mucha difusión porque como decía antes, éramos el rival fácil para ellos, era un trámite supuestamente y se encontraron con un equipo que juega muy diferente y si bien no pudimos clasificar a la segunda instancia, se vio una evolución muy grande en Argentina”.
Entre las culturas representadas, la que más le impactó fue la de Irán “que la vimos sin posibilidades de expresarse, hay cero libertad de expresión, las mujeres por ejemplo no asistían a los eventos, tal es así que si había 12 mil personas, eran 12 hombres nada más, son muy pocas las mujeres que entran, pero aún así queda mal visto, a los hombres no les gusta, porque supuestamente es como una tentación. Es increíble el machismo ahí y como las mujeres agachan la cabeza y lo aceptan; tampoco quiero hablar mal del país porque cada uno tiene su cultura, pero me chocó mucho la diferencia de cómo uno vive y eso lleva a tomar conciencia y ver lo bien que uno vive acá”.



