Sesionó el congreso del PJ pese al boicot de Barrionuevo

De los 917 miembros del cuerpo, la conducción desplazada por la jueza María Servini –el ex gobernador sanjuanino José Luis Gioja, hoy diputado nacional- logró reunir a 521 congresales. Fue en el microestadio de Ferro.

A pesar del boicot que ensayó Luis Barrionuevo con la ayuda de otros actores que tienen puentes con el gobierno, el peronismo logró reunir a su órgano deliberativo más importante: el congreso partidario. Fue este viernes en el microestadio de Ferro. De los 917 congresales que integran el cuerpo, la conducción desplazada por el polémico fallo de María Servini –el sanjuanino José Luis Gioja- logró superar el quórum, que obliga a reunir 459 miembros. En Caballito dieron el presente 521 congresales. La presencia de cada uno de ellos fue certificada por un grupo de tres escribanas que cotejó identidades y documentación.

Fue la primera victoria, la más esperada, en el marco de una jornada que apuntó a dos objetivos: exhibir que la mayoría del PJ reconoce a Gioja como presidente legítimo del partido –una postal que será tomada en cuenta por la Cámara Nacional Electoral, que debe resolver la apelación en curso contra la decisión de Servini- y disponer al partido para el ingreso en la coyuntura electoral. Para avanzar en este último punto se creó una Comisión de Acción Política (CAP). Esa comisión intentará garantizar la unidad en el momento clave de la definición de candidaturas y la interna posterior.

Los elegidos para integrar la CAP fueron el gobernador de San Luis, Alberto Rodríguez Saá; el titular del peronismo bonaerense, Gustavo Menéndez; el jefe del bloque del FpV-PJ en Diputados, Agustín Rossi; el titular del PJ de La Pampa, Rubén Marín; la presidenta del peronismo tucumano, Beatriz Rojkés de Alperovich. También fueron designados los diputados Eduardo “Wado” De Pedro, Cristina Álvarez Rodríguez y Fernando Espinoza (Buenos Aires), María Emilia Soria (Río Negro), Estela Neder (Santiago del Estero) y Silvina Frana (Santa Fe).

El congreso no contó con la presencia de varios gobernadores. Algunos mandatarios, de hecho, colaboraron con Barrionuevo en el intento de boicot: fueron Juan Manuel Urtubey (Salta), Juan Schiaretti (Córdoba), Lucía Corpacci (Catamarca) y Rosana Bertone (Tierra del Fuego). El faltazo de Schiaretti no sorprendió mucho, porque los peronistas cordobeses se autoexcluyeron de la actividad orgánica del PJ nacional desde hace muchos años. Tampoco causó asombro la ausencia de Urtubey. El salteño se convirtió en el gobernador peronista más cercano a Mauricio Macri.

Una de las comidillas de la jornada fue Catamarca. A pesar de su histórica animadversión había Barrionuevo, la gobernadora Corpacci finalmente sumó su aporte al intento de ‘vaciar’ el congreso partidario. Otro caso comentado fue el de Tierra del Fuego. Bertone faltó. El vicegobernador Juan Carlos Arcando había adelantado su presencia en conversación telefónica con uno de los allegados de Gioja.

Junto a Rodríguez Saá (San Luis), los gobernadores que sí respondieron a la convocatoria fueron Alicia Kirchner (Santa Cruz), Gildo Insfrán (Formosa, quien además ostenta el cargo de titular del congreso) y el vicegobernador de Santiago del Estero, José Emilio Neder, titular del partido en su provincia.

Aunque se logró reunir el quórum y superarlo con relativa facilidad, nadie pudo disimular las ausencias entre los senadores nacionales que encabeza Miguel Pichetto. El kirchnerismo, en cambio, participó con entusiasmo y con un aporte visible de congresales: dirigentes muy cercanos a la senadora Cristina Fernández estuvieron desde temprano en las instalaciones de Ferro.

En el estadio cubierto ‘Héctor Etchart’ se pudo ver a gremialistas como Antonio Caló (UOM), Francisco “Barba” Gutiérrez (UOM-Quilmes), Ricardo Pignanelli (SMATA), Víctor Santa María (Suterh) y Omar Plaini (canillitas). En representación de los intendentes estuvieron Gustavo Menéndez (Merlo, también titular del PJ bonaerense), Fernando Gray (Esteban Echeverría), Martín Insaurralde (Lomas de Zamora), Mariano Cascallares (Almirante Brown), Andrés Watson (Florencio Varela) y Hernán Raliqueo (25 de mayo), entre otros.

El auditorio se completaba con legisladores nacionales y bonaerenses, algunos con mandato cumplido. También había diputados del Mercosur. Provenían de distintos sectores del llamado pan-peronismo: había camporistas, del Movimiento Evita y nombres cercanos a intendentes.

De la panorámica formaban parte Andrés “Cuervo” Larroque, Facundo Moyano, Josefina González, Gabriel Mariotto, Fernando “Chino” Navarro, Patricia Cubría, Lauro Grande, Federico Otermin, Rocío Giaccone, Eduardo Valdés y Juan Debandi. Ante todos ellos, y entre muestras de reconocimiento por su labor para organizar el congreso,  Gioja exhortó a los presentes a esforzarse por “lograr la unidad del peronismo” para “terminar en el 2019 con el martirio al que nos somete el gobierno”.

Tras finalizar el encuentro, en diálogo con Tiempo, el propio Gioja interpretó el resultado como una demostración de la vitalidad del peronismo. “El peronismo tiene muchas ganas de ganar el año que viene. Acá se ha dado una muestra de institucionalidad, porque lo que se ha reunido ha sido el congreso nacional del Partido Justicialista, que es el órgano soberano más importante de la estructura partidaria”, subrayó.

-¿La Cámara Electoral tomará en cuenta el resultado de este congreso? Porque tiene que resolver la apelación que está pendiente sobre el fallo de Servini.

-Yo no quiero hablar de eso. No hemos hecho esto para la Cámara Electoral, lo hicimos por la necesidad de sentar presencia del justicialismo. Ahora, la Cámara Electoral y la Justicia tienen ojos y oídos. Y creo que van a ver.

Una carta orgánica feminista

En la lista de reformas por incorporar, el titular del congreso sometió a votación de los congresales la modificación de la carta orgánica. Así se estableció la paridad de género, una demanda que el peronismo percibe como parte del creciente protagonismo del movimiento de mujeres.

La sucesión de discursos fue tomando calor para contrarrestar un mediodía muy frío. A medida que se turnaban los oradores el entusiasmo iba creciendo: era la cuestión electoral que hacía crecer el fervor.

No pareció casualidad que dos de los discursos, los de Rossi y Solá, hayan sido reservados para el final de una jornada. Ambos diputados, presidenciables, quieren competir en 2019 y no lo ocultan.

Alguno de los presentes, como el ex embajador en el Vaticano Valdés, llegó a arriesgar que ambos dirigentes podían conformar una buena dupla: una fórmula presidencial.

Consultado por Tiempo, Rossi ratificó su intención de ser candidato pero aclaró que, en su visión, la fórmula presidencial del peronismo tiene que incluir a una mujer en uno de los dos lugares del binomio.

“Eso, para mí, es innegociable. Y es ser fiel al protagonismo de las mujeres en estos tiempos”, aseguró.

“Este congreso es muy valioso para cumplir el sueño de la mayoría de los argentinos. Que el 10 de diciembre de 2019 deje de gobernar Mauricio Macri”, había dicho Rossi en su discurso ante los congresales. Una intervención, por cierto, muy aplaudida.

Solá, que levantó la voz hasta terminar a los gritos, exhortó a todos los sectores del PJ a terminar con las exclusiones y a defender a la sociedad.

“El peronismo no va a dejar que atropellen al pueblo con una tremenda insensibilidad. El peronismo debe organizarse y estar en la protesta junto al pueblo que sufre. Y también en la propuesta para 2019. Debemos ir a buscar a todos porque al peronismo no le sobra nadie», arengó.

 

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