En 10 segundos:
Qué pasó: dos jóvenes fueron condenados por vender drogas y tener armas de guerra en un búnker de barrio norte.
Qué cambia desde hoy: la investigación quedó cerrada mediante un juicio abreviado con condenas de cumplimiento efectivo.
A quién le pega: al circuito de narcomenudeo que operaba en esa zona de la ciudad.
Qué mirar ahora: si la investigación deriva en nuevas causas vinculadas al abastecimiento de droga o la procedencia del armamento.
Santa Fe, 27 de junio de 2026. La investigación comenzó con una secuencia repetida durante varios días: personas que ingresaban y salían de un pasillo de calle Cafferata en pocos minutos. Ese movimiento llamó la atención de la Policía de Investigaciones, que montó tareas de vigilancia hasta reunir elementos suficientes para solicitar un allanamiento.
Cuando los agentes ingresaron al inmueble encontraron una organización pensada para minimizar riesgos. Dos cámaras controlaban el acceso al pasillo y permitían identificar a cada comprador antes de abrir la puerta. En el interior había 173 envoltorios de cocaína preparados para la venta, marihuana, diez teléfonos celulares, más de 619 mil pesos en efectivo y un sistema de vigilancia que mostraba un nivel de organización poco habitual para un punto de venta de escala barrial.
La causa incorporó un elemento que agravó la situación de los imputados. Dentro de una mochila aparecieron una pistola calibre .45 con la numeración suprimida, una pistola .32 y un revólver .357 Magnum. Los peritajes confirmaron que las tres armas estaban en condiciones de disparar y cargadas con sus respectivas municiones.
Con esos elementos, el fiscal Arturo Haidar acordó un procedimiento abreviado con la defensa y el juez Martín Torres homologó la condena de cuatro años y tres meses de prisión para Gabriel Omar Martínez y Micaela Ayelén Roldán como coautores de tenencia de estupefacientes con fines de comercialización y tenencia ilegítima de arma de guerra.
La única diferencia quedó en la modalidad de cumplimiento. Martínez continuará detenido en la Alcaidía de Las Flores, mientras que Roldán cumplirá la pena bajo prisión domiciliaria. La resolución tomó en cuenta que ambos son los únicos referentes parentales de una niña de cinco años y priorizó el interés superior de la menor para evitar que quedara sin el cuidado de ninguno de sus padres.


