Cada vez es más peligroso entrar a Santa Fe en colectivo

En 10 segundos
Qué pasó: un colectivo de larga distancia fue atacado con una piedra cuando ingresaba a Santa Fe y una pasajera terminó herida.

Qué cambia desde hoy: el episodio reabre el debate sobre la seguridad en los corredores de acceso a la capital provincial.

A quién le pega: a pasajeros, choferes, empresas de transporte y a quienes utilizan diariamente los servicios interurbanos.

Qué mirar ahora: si la investigación identifica a los responsables y si se refuerzan los controles en una zona donde ya hubo otros episodios de violencia.

Santa Fe, 2 de julio de 2026.  El último tramo del viaje, que debería representar la llegada segura a destino, terminó convertido en una escena de tensión. Un colectivo que cubría el recorrido entre Reconquista y Santa Fe fue atacado con un piedrazo cuando ingresaba a la capital provincial. El impacto hizo estallar una ventanilla y los fragmentos de vidrio alcanzaron a una joven, que sufrió lesiones en uno de sus ojos.

El hecho ocurrió en las inmediaciones del antiguo basural y el Hipódromo, cerca de barrio La Loma. La violencia fue tan repentina como precisa. Un único impacto bastó para poner en riesgo a decenas de pasajeros que se encontraban dentro de la unidad.

El conductor relató que todo ocurrió en cuestión de segundos. Primero escuchó el fuerte golpe sobre el lateral del colectivo y, casi de inmediato, otro trabajador le advirtió que una ventanilla había explotado. Instantes después, una pasajera descendió desesperada para avisar que una joven tenía el rostro ensangrentado y presentaba una lesión compatible con una astilla de vidrio en el ojo.

Frente a esa situación, el chofer optó por continuar el recorrido hasta la Terminal de Ómnibus. La decisión respondió a un criterio de seguridad: permanecer detenido en el lugar podía exponer aún más a quienes viajaban en el micro. Mientras avanzaban hacia la terminal, la empresa activó el protocolo interno y dio aviso al 911.

La asistencia médica llegó una vez que el colectivo arribó a destino. Allí intervino personal del Cobem mientras aguardaban la llegada de una ambulancia del servicio 107. El conductor cuestionó la demora en la respuesta sanitaria y sostuvo que, de haber permanecido en el lugar del ataque, el tiempo de espera habría sido todavía mayor.

Más allá de la investigación judicial, el episodio vuelve a dejar una pregunta incómoda para las autoridades. Los accesos a Santa Fe continúan siendo puntos vulnerables donde un ataque de estas características puede producirse en pocos segundos y con consecuencias imprevisibles.

Los colectivos de larga distancia transportan diariamente trabajadores, estudiantes, familias y turistas que ingresan a la ciudad confiando en completar el viaje sin sobresaltos. Cuando un piedrazo atraviesa una ventanilla y termina hiriendo a una pasajera, el problema deja de ser un hecho aislado para transformarse en un síntoma de una inseguridad que sigue encontrando espacios donde actuar con facilidad.

Con 23 años de experiencia al volante, el conductor aseguró que nunca había atravesado una situación similar. Sin embargo, el ataque vuelve a instalar un reclamo que aparece de manera recurrente: garantizar que los corredores de ingreso a la capital provincial sean espacios seguros para quienes llegan todos los días por transporte público.

 

Compartir:
 
 
Ver más notas sobre: La Provincia
 
 
Recibí nuestras alertas de actualización y mantenete atento a las novedades que te proponemos, desde el resumen de medios mas importante de la provincia.
 

Tambíen te puede interesar...

 
Diseñado y desarrollado por Quarter Studios