En 10 segundos:
Qué pasó: encontraron muerto a Benjamín Scerra, el joven de 19 años buscado desde el 8 de mayo
Qué cambia desde hoy: la causa pasó de averiguación de paradero a investigación por homicidio
A quién le pega: a su familia, a Granadero Baigorria y al sistema de búsqueda e investigación penal
Qué mirar ahora: si la fiscalía logra reconstruir la secuencia entre la desaparición, el hallazgo y los sospechosos
Capitán Bermúdez, 15 de mayo de 2026. Durante casi una semana, la pregunta fue dónde estaba Benjamín Scerra. Desde el jueves a la noche, la causa cambió de eje: ahora la Justicia debe reconstruir qué pasó desde que salió de su casa hasta que su cuerpo apareció en Capitán Bermúdez.
El joven de 19 años había sido visto por última vez el 8 de mayo, cuando salió de su vivienda en Granadero Baigorria para acompañar a un amigo. Según la denuncia familiar, esa misma noche su teléfono dejó de emitir señal.
El hallazgo se produjo en la zona de Bajada Espinillo, después de llamados al 911 que alertaron sobre la posible presencia de un cuerpo. Los primeros reportes indicaron que Benjamín fue encontrado con una herida de arma blanca en el cuello.
La causa quedó bajo intervención del fiscal Carlos Covani, con trabajo del gabinete criminalístico de la Policía de Investigaciones. Por la gravedad del caso también se sumó Agustina Eiris, fiscal de la Unidad de Violencia Altamente Lesiva del Ministerio Público de la Acusación.
Una de las primeras medidas fue la aprehensión de un menor de edad cuyo vínculo con el hecho deberá ser determinado. En paralelo, el operativo para localizar a otro sospechoso derivó en incidentes en barrio El Espinillo, donde hubo piedrazos, un auto incendiado y agresiones contra equipos periodísticos.
El caso ya supera el expediente policial. Deja en primer plano el tiempo que se pierde cuando una desaparición entra en una zona gris, entre la búsqueda familiar, la respuesta institucional y la necesidad de actuar con precisión desde las primeras horas.
La investigación tendrá que responder dos preguntas al mismo tiempo: quién mató a Benjamín y qué ocurrió en los días previos al hallazgo. Ahí se juega buena parte de la confianza pública en una causa que empezó como pedido desesperado y terminó como homicidio.


