«Lo mataron como a un perro», se lamentaba en la puerta del hospital Luisa, madre de Maximiliano Andrés Lucero, de 34 años, asesinado tras una discusión en Matheu al 3400. Visiblemente shockeada pero con entereza, la mujer sostuvo: «Hoy, en este día, me falta un pedazo de mi corazón».
Luisa pidió que se esclarezca el crimen, por el que una empleada policial fue detenida como sospechosa de haber usado el arma reglamentaria. «Quiero justicia. Maximiliano Andrés Lucero no era un delincuente», afirmó la madre de la víctima, en diálogo con El Tres.

