Ayer, mientras comenzaba el escrutinio definitivo en Santa Fe, Omar Perotti partió a Buenos Aires para volver a conversar con Daniel Scioli, sobre lo que ocurrió el domingo pasado en Santa Fe y sobre qué pasará este fin de semana con las listas nacionales. Y sobre su propio futuro político.
Al cierre de esta edición, todo indicaba que es cuestión de horas que el diputado nacional rafaelino reconozca públicamente que su candidatura a gobernador ha quedado sin chances, a pesar de haber aumentado su caudal electoral en un 45% respecto de las Paso del 19 de abril. Sus asesores, las matemáticas, y las planillas de sus fiscales se lo dicen.
Hay varias razones para suponer que Perotti se declarará vencido. Pero la más fuerte es que hacerlo será coherente con su posición desde la tarde del domingo en adelante.
Debe decirse que -terminado el comicio- ha sido el candidato que con más prudencia se manejó respecto de unos resultados que no estaban consolidados, y porque sus quejas sobre el escrutinio provisorio fueron muy medidas, tanto ahora como en las Paso.
Decisión
Es probable que -junto a ese anuncio- haya otro, que indique qué lugar ocupará en la boleta sábana del Frente para la Victoria, que llevará como candidato a presidente a Daniel Scioli. O que, al menos, ya deje en claro que -si se lo proponen- su apellido estará encabezando alguna de las categorías para representar a Santa Fe en el Congreso.
El diputado nacional (su mandato termina en diciembre) tiene una agenda que incluye despachos oficiales de la Casa Rosada, pero sobre todo un contacto directo con el candidato presidencial que, desde ayer, completa su binomio con un dirigente K.
Sábado caliente
Este sábado es el cierre de listas de las candidaturas del comicio nacional para presidente y para renovar las dos Cámaras del Congreso. Hasta la hora 0 del domingo, se podrán anotar los candidatos a diputados nacionales por Santa Fe y a diputados nacionales por la provincia.
La lógica indica que el apellido Perotti será clave para la próxima elección que afrontará el PJ santafesino. Y hay dos chances para quien acaba de obtener 532 mil votos y sabe que no fue electo gobernador: ser candidato a senador nacional o a diputado nacional.
Lo primero significa enfrentar a Carlos Reutemann, quien ya ha anunciado que buscará renovar su mandato, ahora por el PRO. La otra chance lo preserva de esa pelea, pero le resta protagonismo y liderazgo.
En un caso pondría en juego su capital político recién cosechado… pero de ser electo senador, aún por la minoría, puede multiplicarlo. En el otro, compartiría resultados con los demás candidatos que lo secunden (ya se habla de la ex candidata a intendente Silvina Frana o de volver a hablar con María Eugenia Bielsa). El primer escenario supone la posibilidad de medir fuerzas, además de Reutemann, con otros apellidos con votos como el de Binner.



