El mes de enero ha marcado un hito en términos de temperaturas globales, según el Servicio de Cambio Climático Copernicus. Con una temperatura media mensual del aire en superficie 1,66°C por encima de la estimación de la media preindustrial, se evidencia un preocupante aumento en el calentamiento del planeta.
Aunque estos datos no implican necesariamente un rebasamiento del objetivo de 1,5°C establecido en el Acuerdo de París, alertan sobre la urgencia de abordar el cambio climático. Las temperaturas del aire marino también se mantuvieron excepcionalmente altas, contribuyendo al récord global en la superficie del mar.
Además del calor, enero fue testigo de precipitaciones casi récord, especialmente en Norteamérica, Asia y Australia. Sin embargo, regiones como el sur de África y Sudamérica experimentaron condiciones más secas de lo habitual.
El fenómeno de El Niño, aunque debilitado en el Pacífico central y occidental, continuó ejerciendo influencia en las precipitaciones en África y el sur de Estados Unidos. Mientras tanto, el Sol no se quedó atrás, liberando la llamarada más fuerte desde 2017.
Estos datos reflejan la urgencia de abordar el cambio climático y sus impactos globales. El informe final de la Organización Meteorológica Mundial sobre el estado del clima mundial en 2023 se espera para el Día Meteorológico Mundial, el 23 de marzo de 2024.


