La ventilación cruzada es un método que busca generar corrientes de aire natural dentro de espacios cerrados. De esta manera permite ventilar y renovar el aire. Ventilar es una medida efectiva porque evita que se acumulen aerosoles en el aire y reduce el riesgo de tener un evento de súper contagio, el cual ocurre cuando una persona contagia a muchas otras, incluso estando a más de dos metros de distancia.
No basta con abrir una sola puerta o ventana, sino que se necesitan por lo menos dos que estén opuestas. Esto permite que el aire circule desde la zona con alta presión a las de baja. Generando así una corriente de aire interior, que permite la ventilación y renovación del aire que se respira.
Por eso se recomienda ventilar siempre todo lo que sea posible, de manera continua y abrir las puertas y ventanas exteriores. La mejor ventilación es cruzada (apertura de puertas/ventanas opuestas), continua (no se acumula aire respirado) y distribuida (no se acumula aire sin renovar en el ambiente).


