Todo comenzó cuando a la seccional 1ra. de policía llegó una mujer, de 37 años, en evidente estado de desesperación. Consultada sobre el particular la involucrada reveló que venía a dejar constancia de una situación que está padeciendo, la cual ya había sido denunciada previamente ante la fiscal María de los Milagros Parodi.
El imputado es un hombre, de 53 años (expareja de la denunciante) quien la amenaza y hostiga de manera constante, manteniendo pleno conocimiento de sus movimientos de entrada y salida de su casa.
Sin límites:
En el preciso momento de encontrarse la víctima en plena declaración con el jefe de la comisaria, recibió varios llamados telefónicos por parte del imputado..
En esas comunicaciones el sujeto en cuestión le hizo saber que la estaba mirando y que sabia que su auto estaba estacionado frente a la comisaria. Por si fuese poco agregó que si no le decía qué estaba haciendo «iba a terminar mal».
Cabe destacar, que en el marco de esta investigación, días atrás, se procedió al secuestro de una cámara de filmación, camuflada, la que estaba sujetada en altura a un poste.
Dicha cámara enfocaba hacia el domicilio de la victima y es materia de investigación su permanencia en el lugar, ya que hasta el momento se pudo establecer, que la misma no tenía propiedad ni pública, ni de los vecinos del lugar, como tampoco empresas privadas.
Fue así que ante todo lo mencionado, por disposición de la fiscalía interviniente y con mandato de la jueza Susana Luna, personal de la citada dependencia policial procedió la noche del martes a allanar el domicilio del imputado, ubicado en la Torre 1 del complejo Puerto Amarras.
En dicho procedimiento se concretó la detención del hombre, como así también el secuestro de su teléfono celular.



