En primer lugar, quiero agradecer a todos los militantes, funcionarios, vecinos y compañeros que nos acompañaron en esta campaña. Sin ellos, sin su esfuerzo, pasión y trabajo nada de esto sería posible.
En segundo lugar, felicitar a los demás candidatos. Ha sido una campaña larga, intensa, y donde quedaron en evidencia dos proyectos de ciudad. La gente habló, y nos dio una vez más la responsabilidad de conducir los destinos de la ciudad por cuatro años.
Lo dije hace unos días. Esta elección no se trataba de mí, se trataba de defender los valores que tenemos. Se trataba de defender la honestidad en el servicio público. Se trataba de defender el trabajo, se trataba de defender el orden, la participación y se trataba de defender la política que pone al desarrollo integral del hombre como bandera inclaudicable.
Hemos ganado, pero esto no es un cheque en blanco. Al contrario, es una responsabilidad mayúscula, porque a pesar de los años juntos la gente ha renovado la confianza en nuestro trabajo. En estos cuatro años vamos a seguir trabajando para consolidar todo lo que hemos construido juntos y afrontar los desafíos que nos faltan.
Vamos a impulsar una renovación generacional. Pero no cualquier renovación, sino una con dirigentes que representen los valores más profundos de los esperancinos: el trabajo, el esfuerzo, la honestidad y la superación personal como base del desarrollo. Todos los días, la ciudad amanece dinámica, en movimiento, con cuestiones por resolver. Lo único que puedo prometer es trabajo: acostarme pensando en los desafíos pendientes y levantarme pensando en las soluciones.
Gracias por darme una nueva oportunidad de trabajar con ustedes.
Ana



