Santa Fe, 13 de marzo de 2026.
El costo de vida en la provincia de Santa Fe volvió a mostrar movimiento durante febrero. El índice de precios elaborado por el Instituto Provincial de Estadística y Censos registró un 2,7% de aumento mensual, una variación que se ubicó apenas por encima del dato de enero y que confirmó una aceleración leve en el inicio del año.
Con esa cifra, el acumulado del primer bimestre llegó a 5,4%, mientras que la comparación interanual alcanzó 32,6%, según el informe oficial difundido por el organismo estadístico provincial.
La composición del índice refleja que las presiones inflacionarias siguen concentrándose en áreas vinculadas directamente con la vida cotidiana de los hogares. El rubro vivienda y servicios básicos lideró las subas del mes con un incremento cercano al 5%, seguido por alimentos y bebidas no alcohólicas, que avanzó 3,7%, y por atención médica y gastos para la salud, con una variación de 2,7%.
Dentro del capítulo de alimentos, el comportamiento de la carne volvió a marcar la dinámica de precios. Entre los productos relevados por el IPEC, los mayores incrementos se registraron en distintos cortes bovinos: la carne picada especial subió 9,7%, el asado avanzó 8,9%, la nalga aumentó 8,6% y el cuadril trepó 7,7%. El pollo entero también registró una variación similar durante el período.
El informe detalla además que 41 de los 48 productos de la canasta alimentaria analizada registraron aumentos en febrero respecto del mes anterior, un dato que muestra la amplitud de las subas dentro del consumo cotidiano.
Al mismo tiempo, algunos alimentos presentaron retrocesos. El tomate redondo registró una caída cercana al 15%, la banana bajó 9,3%, la manzana retrocedió 6,6%, mientras que el jamón cocido y la yerba mate mostraron descensos más moderados.
Aunque el índice provincial continúa ubicándose por debajo de la referencia nacional, la evolución del primer bimestre confirma que la inflación sigue siendo uno de los principales factores que condicionan el consumo en la provincia. En un escenario de variaciones más moderadas que las observadas en años anteriores, el comportamiento de los alimentos continúa siendo el indicador que define el ritmo real del costo de vida para los hogares santafesinos.


