En una ciudad conocida por sus importantes empresas y la actividad industrial, un grupo de personas decidió encarar una propuesta distinta que comenzó con tareas manuales básicas y con el paso del tiempo se transformó en un emprendimiento multisectorial que le da trabajo a 57 familias.
“Mayco nació en el 2013 a partir de la necesidad conjunta de algunos que entramos al programa Jóvenes por Más y Mejor Trabajo de la Oficina de Empleo, que aún está vigente.
A partir de esa capacitación pudimos incorporarnos a Servicios Públicos de la Municipalidad y al quedar sin posibilidades de mantener el trabajo, surgió la idea de formar una cooperativa”, comentó en el inicio de la charla el coordinador general, Federico Giménez.
Sorteando numerosos papeles y permisos, empezó a concretarse el sueño. “Tuvimos que adaptarnos a normas de convivencia, cumplir horarios y desarrollar distintas tareas. Nos llevó seis meses armar la cooperativa, no contábamos con las herramientas necesarias y en eso hubo un acompañamiento de la Oficina de Empleo.
En abril del 2013 el municipio nos brindó asesoramiento y trabajo durante doce meses. Iniciamos con tareas de poda, desmalezado, reparaciones, recolección de ramas y demás cuestiones en los corralones, las que no requerían un componente técnico demasiado alto.
Esta realidad nos permitió tener una rentabilidad para la reinversión permanente y adquirir herramientas, ropa de trabajo y elementos de seguridad e higiene”, sostuvo el referente de Mayco.
Cada vez eran más los que se sumaban a esta interesante propuesta, que incorporó rubros y alternativas para ofrecer soluciones al sector público y privado.
Desde principios de 2014 Mayco Limitada empezó a incorporar gente idónea en cuanto a construcción, que a su vez hizo de formadora de los demás asociados, esto resultó muy beneficioso, ya que no existía capital para capacitación. “De esta forma pudimos acceder a otros mercados y continuar creciendo como prestadores de servicios.
La cooperativa hoy se encuentra consolidada con 57 asociados y se organiza bajo una estructura administrativa de siete personas, que desarrollan el rol de planificación y control. Está dividida en unidades productivas de Servicios, Construcción y Barrido, siendo este último el sector con más trabajadores.
Surgió como una solución paliativa para que unos pocos chicos consigan empleo y afortunadamente el contexto nos permitió evolucionar.
En la actualidad nos sostenemos con nuestra propia estructura gracias al ordenamiento y la voluntad de los socios a pesar de la crisis y la caída de la actividad que hubo en estos últimos tres años”, explicó Giménez.
Posibilidades para todos
“Por suerte hay gente que apoya y entiende nuestro fin, que es generar una trasformación social a partir del trabajo. La idea es absorber tanto personas calificadas como a las que no poseen experiencia ni conocimientos. La cooperativa dignifica a quienes hoy tienen las puertas cerradas en el mercado laboral.
En la ciudad no existe otro organismo autónomo como este, la cooperativa está abierta para el que quiera asociarse, aunque limitada a la demanda. En la construcción el año pasado teníamos 40 personas trabajando y ahora quedan sólo 15 debido a la reducción que evidencia el sector. La recesión pega fuerte a todos y por supuesto no somos la excepción”, declaró Federico Giménez.
A pesar de los diferentes obstáculos, Mayco se ganó un merecido espacio en la capital de Las Colonias y alrededores gracias a responsabilidad y sacrificio. “El año pasado hicimos algunos ajustes desde lo técnico, cambiamos la imagen para modificar la mirada de la comunidad y eso nos llevó a trabajar para grandes firmas de nuestro medio.
Lamentablemente la recesión afectó el funcionamiento y desarrollo de las empresas que tercerizaban trabajos y ahora tuvieron que volver al personal propio”, afirmó el coordinador.
No conforme con todo lo logrado hasta aquí, este grupo de asociados pone la vara bien alta, establece objetivos firmes y concretos: brindar soluciones a la comunidad y continuar capacitándose en un ambiente amigable sin presiones de ningún tipo.
“Nuestras expectativas pasan por potenciar la construcción sin perder la misión de provocar una trasformación social que abarque a todos los sectores. Nos gustaría avanzar en mercados mayores para tener más empleabilidad y así expandir el número de asociados.
La cooperativa cuenta con una estructura horizontal y democrática, ofrece la posibilidad de plantear proyectos a desarrollar, proponer inquietudes, participar en las decisiones y fijar objetivos comunes. Rompe el modelo de relación tradicional en el cual el empleador posee el capital y de manera unilateral decide lo que tiene que hacer el operario”, aseveró.
Finalmente dijo que “hoy se acerca a pedir trabajo gente altamente capacitada, con calificación en oficios, se da por la necesidad de empleo existente. Esto desmiente a quienes sostienen que en una cooperativa sólo participan los que no tienen estudios o los que no poseen condiciones para estar en una empresa.
Otro rumor que queremos desmitificar es el que únicamente hacemos tareas para la Municipalidad, porque hubo un acompañamiento importante el primer año, pero ahora los servicios brindados al Estado local fueron adjudicados por licitación. Cumplimos lo acordado en primera instancia, fuimos eficaces y eso nos llevó a continuar de manera permanente”.



