El senador salió del Palacio Gris tras una reunión de trabajo con la intendente Ana Meiners. Y nosotros lo invitamos a tomar un café en La Nueva Royal. Con las emotivas fotos de glorias deportivas, el ex jugador del Club Sarmiento de Sarmiento, la tierra de su infancia, de su juventud y donde vive con su familia -esposa e hijos- hoy (porque nunca se fue del pueblo) nos cuenta sus días de pibe, de la primaria y la secundaria, de ver su nombre impreso por primera vez en una boleta electoral, de ganar las elecciones como presidente comunal peronista en un pueblo radical.
Y el café se termina pero la charla absolutamente informal y distentida sigue.
¿Recorrió el Departamento?
«Sí, una vez más. Y realmente siento la adhesión de los presidentes comunales, de las mil instituciones intermedias que recorrimos en estos años, de la gente en el campo y en las zonas urbanas, cada pueblo chiquito o grande. Y me hace sentir bien como representante territorial que debe ser un Senador».
¿Qué ve la gente en usted?
«Una forma diferente de hacer política. Cara a cara y no por teléfono, sino en persona. Yo creo que la gente, los presidentes comunales, intendentes, los representantes de instituciones sienten y ven que su Senador está con ellos, está presente, que no lo tienen que ir a buscar. Trabajo mucho con las comunas, conozco los proyectos y lo sueños que tienen los gobernantes y la gente en las escuelas, en las instituciones intermedias, sus necesidades».
Hay otros seis candidatos, ¿qué tiene usted que lo haga diferente a ellos?
«Una diferencia sin dudas es la experiencia, el conocimiento del territorio y los proyectos de las instituciones y las comunas y municipios. Mil entidades intermedias en Las Colonias es mucha gente y muchos proyectos y sueños. Y, además, todos tienen la prueba que no me interesa el color político. Yo elegí esta forma de hacer política, ser el representante territorial de todos».
¿Qué le preocupa?
«Los hechos de inseguridad. El avance de la droga y los delitos. No podemos dejar que nuestra gente pierda esa forma de vida en paz y en familia.
Hace falta viviendas. Valoro el PROCREAR del gobierno nacional que significa hoy mil viviendas en Las Colonias. Pero no hay terrenos a valores que la gente pueda comprar.
La red vial es un desastre. Son siete años de abandono del gobierno provincial con el riesgo que significa para la vida de la gente.
Y el abandono que vive el sector agropecuario, sin respuestas desde el Ministerio de la Producción».



