En lo que hace al equilibrio de poderes en el país, esta será una semana clave para el gobierno de Cambiemos, ya que por un lado la CGT formalizará su tan anunciada unificación, y por otro la Corte Suprema de Justicia volverá a estar completa con cinco miembros.
Este es un doble desafío para el Ejecutivo, que en el marco de su primera derrota política (producida por el fallo del máximo tribunal sobre el aumento del gas), deberá empezar a pensar en un sindicalismo más fuerte y menos paciente, y en un Palacio de Tribunales tan independiente como impredecible.
La sucesión de Moyano
La Confederación General del Trabajo (CGT) realizará mañana su congreso extraordinario, en el que buscará confirmar en la conducción a un triunvirato de dirigentes del sindicalismo peronista clásico. Esto ya generó bronca en algunos sectores, como en los cerca de 50 gremios que responden a Omar Viviani y a Gerónimo Venegas, que no participarán del encuentro y recurrirán a la justicia para reclamar.

El congreso empezará a las 8.30 en el estadio del Club Obras Sanitarias, en el barrio porteño de Núñez, y allí se definirá quién sucederá a Hugo Moyano, quien el viernes se reunió con una decena de dirigentes para pulir detalles del encuentro.
«El 100 por ciento de la organización del congreso está garantizada y el 95 por ciento de los cargos de la nueva conducción ya están acordados«, dijo el jefe del gremio de los panaderos Abel Frutos, quien defendió que el triunvirato esté integrado por el moyanista Juan Carlos Schmid, el barrionuevista Carlos Acuña y Héctor Daer, del sector denominado de los «gordos».
Sin embargo, en el congreso de mañana no estarán unos 50 gremios que rechazan la conducción compartida. «El lunes no habrá una nueva CGT, esto no es la unidad«, advirtió el dirigente Miguel García, del sindicato de estaciones de servicios del interior, quienes tienen pensado recurrir a la justicia.
Las ausencias de estos dos sectores (los que responden a Viviani y a Venegas), le quitan algo de fuerza a la unificación de la CGT, ya que privará al sindicalismo peronista de lograr la unidad total que necesita para mostrarse ante Mauricio Macri como un sector con poder de fuego.
Jura Rosenkrantz

Por otro lado, la Corte Suprema de Justicia tomará juramento al abogado Carlos Rosenkrantz como ministro del tribunal mañana a las 12.30 en la Sala de Audiencias del máximo tribunal. A partir de la llegada de Rosenkrantz el tribunal contará con los cinco miembros que dispone la ley.
Rosenkrantz es un abogado de 57 años, recibido con honores en la UBA, que cuenta con un magíster y un doctorado en Derecho de la Universidad de Yale, y se convertirá en el primer ministro de la Corte Suprema de origen judío de la historia argentina. Identificado con el radicalismo, en 1984 ofició como asesor para el Consejo para la Consolidación para la Democracia, junto al ex presidente Raúl Alfonsín; fue discípulo del destacado jurista y filósofo Carlos Salvador Nino y desde 2008 era rector de la Universidad de San Andrés.
Con información de NA y Télam


