En el marco del inicio de las sesiones ordinarias de la Legislatura, el gobernador Miguel Lifschiz alertó sobre «una provincia devastada».
«Se cumplen 141 días de gestión, días intensos, donde no ha habido vacaciones ni feriados», señaló el gobernador al inicio de su discurso en la Cámara de Diputados. Sobre ese lugar afirmó: «Hace 163 años, aquí en Santa Fe, se sancionaba la Constitución Nacional. Esta provincia siempre estuvo en la historia grande del país»
Respecto del incremento tarifario en industrias y Pymes anunció un plan de financiamiento del sector industrial «para morigerar el impacto de tarifas» y afirmó: «En Santa Fe, las tarifas de electricidad no serán un impedimento para las industrias, no dejaremos que se pierda un sólo puesto de trabajo».
A la hora de establecer un balance de la situación provincial por las inundaciones dijo: «Exigiremos al gobierno nacional que haya una respuesta acorde a la situación, ante situaciones extraordinarias se necesitan soluciones extraordinarias». Y afirmó: «Estamos en una provincia devastada, con la mayor parte de la cosecha sin levantar y rutas intransitables».
En respuesta a esta situación, anunció que la provincia dispondrá un fondo especial de 800 millones de pesos para municipios y comunas afectados.
Alertó también que el sector lechero es uno de los más afectados y que en este rubro «nuestra provincia ha disminutido el 50 por ciento de su producción».
Seguridad. Lifschitz adelantó además el envío de once leyes a la Legislatura en materia de seguridad y la justicia. «El tema de la Justicia es para nosotros fundamental que tenemos que trabajar con el Poder Judicial y la Legislatura», afirmó sobre iniciativas vinculadas a la ley de decomiso de bienes del narcotráfico, una ley procesal juvenil, una ley de juicios por jurado para delitos de gravedad y reformas al Código Procesal vigente.
«Estamos empeñados en revalorizar el rol de la policía y trabajando en el rediseño de su tarea territorial», agregó.


