Días atrás en la plaza de Humboldt se reunieron muchas familias y niños que jugaron y festejaron con ánimo de Navidad.
En la noche para amenizar la espera del improvisado Santa Claus, hubo peloteros y villancicos navideños entonados por los coros locales. Se cortó parcialmente la calle y junto con la Sociedad Alemana, se montó un peculiar “Mercadillo de Navidad”. Una especie de tiendas donde se podía obtener adornos llamativos y también una cantina con expendio de Cerveza de barril, comidas típicas y también papas fritas y gaseosas.
Papa Noel apareció en uno de los bordes de la plaza y recibió las cartas de los niñitos y se sacó algunas fotos. La noche culmino con las travesuras del Payaso Tramontina. Un desopilante personaje que se robó los gritos y risas del público pequeño.






