Son normas que prometen un ingreso de divisas a mediano plazo, como la promoción automotriz, la de hidrocarburos y la agroindustrial.
Después de las primarias, Alberto Fernández pedirá tratar leyes orientadas a conseguir divisas para negociar con el Fondo Monetario Internacional, como la que promueven la industria automotriz, la exportación de hidrocarburos y de la agroindustria, entre otras.
«Son medidas que hubiéramos hecho de todos modos», les bajó el precio el ministro de Hacienda Martín Guzmán, durante su exposición ante la bicameral de control y seguimiento de la deuda externa. No precisó cuáles, pero sí la necesidad de desarrollar el mercados de capitales, «articular las reglas de juego» y generar «capacidad de generar divisas».
Pero el presidente dio más señales. Instruyó a Matías Kulfas a negociar cuánto antes el tratamiento de la ley de promoción a la industria automotriz y al secretario de Energía Darío Martínez a redactar la ley de hidrocarburos. En una entrevista con El Destape, además, ratificó su intención de una promoción agroindustrial.
Cristina Kirchner avanzó el año pasado en negociaciones con el Consejo Agroindustrial Argentino (CAA) y este martes Sergio Massa se reunió con las cámaras de maquinaria agrícola para avanzar en una ley que potencie la actividad.
Kulfas envió el 12 de agosto el proyecto para potenciar el sector automotriz, que garantiza beneficios fiscales para producción de autopartes y vehículos terminados, con la eliminación de los derechos de exportación hasta 2031. Actualmente son del 4.5%.
Pero además, propone un instituto de movilidad para acelerar la transformación hacia autos eléctricos e híbridos, integrado por representantes del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (Inti), cámaras empresariales y sindicatos.
La ley de hidrocarburos no podrá presentarse como agenda verde, porque promociona la producción de un sector considerado responsable del calentamiento global. El proyecto aún está en etapa de redacción, pero según supo LPO, promocionaría inversiones de 6 millones de dólares a tres años para la etapa de exploración de yacimientos convencionales de 100 millones en el mismo plazo para la explotación.
Los beneficios serán mayores para las pymes y para las explotaciones no convencionales, como el shale oil de vaca muerta, se necesitaría una inversión mínima de 2000 millones de dólares en 5 años para pagar menos impuestos.
La ley chocará con los reclamos ambientalistas, que ya se hicieron sentir con el nuevo régimen de biocombustibles que bajó el corte obligatorio de biodiesel y bioetanol. Los incentivos a la agroindustria buscarán al menos compensar ese debate.
Otro proyecto prometido por el presidente es el que impulsa la producción de litio, pero la discusión se trabó en un reclamo de las provincias productoras por controlar el ingreso de divisas. Diputados aún debe sancionar la ley para producir cannabis medicinal y cáñamo a escala industrial, que en la Rosada creen que puede generar 1000 millones de dólares anuales.
El presidente por ahora es cauteloso con el acuerdo con el FMI, aunque este miércoles, en una entrevista con La Nación, dijo por primera vez que «estaba cerca», pero no dio mayores detalles. Sólo reiteró que reclamará una baja de las tasas de interés, engrosadas en el crédito que recibió Mauricio Macri por tratarse de un monto récord.
Casi la mitad de los 44 mil millones de dólares prestados deben devolverse en los dos años siguientes, por lo que la renegociación debería estar finalizada para fin de año, porque además condiciona los pagos pendientes con el Club de París.
Sin embargo, como explicó LPO, Guzmán ignoró el asunto en el avance del presupuesto de 2022 y este miércoles deberá presentar el proyecto y contar cuánto piensa desembolsar para cumplir compromisos financieros pendientes. También deberá recordar cómo piensa aumentar el ingreso de divisas.



