La cuñada del jefe del Ejército le dijo a la Justicia que se siente hostigada y amedrentada; intervendrá el juez Ercolini
CÓRDOBA.- El juez federal Julián Ercolini, titular del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal N° 10, pidió la declaración de la cuñada del jefe del Ejército en una causa por incumplimiento de deberes de funcionario público y abuso de autoridad, y reclamó precisiones de los dichos de Clara Waite el 21 de agosto de 2014 en una entrevista en FM Identidad.
Waite, en esa oportunidad, expresó que Milani realizaba «finos y silenciosos trabajos de inteligencia». En ese marco declaró el viernes pasado en el juzgado federal de Córdoba a cargo de Alejandro Sánchez Freytes, quien girará las actuaciones a su par de la ciudad de Buenos Aires.
La causa se abrió por una denuncia del abogado Ricardo Monner Sans en virtud de que el senador radical Gerardo Morales dijo que en el edificio Libertador funcionaba una «sala de situación» de Milani para hacer espionaje interno y en contra de lo que señala la ley de seguridad interior. En diciembre de 2013 Ercolini ordenó allanar el séptimo piso de la institución militar y se inició así una denuncia que con la declaración de la cuñada de Milani ahora sumará nuevas pruebas.
En diálogo con LA NACIÓN, Waite explicó que los problemas que padece continúan en la actualidad y que se siente «perseguida y amedrentada» en su departamento del centro cordobés. Indicó que ratificó ante la Justicia que, pese a que «jamás» tuvo problemas con la policía -«ni siquiera en épocas difíciles de militancia- estoy siendo permanentemente hostigada y molestada» por la fuerza policial.
Adjudicó al proceder de Milani esa situación y otras «anómalas» que atraviesa con su hija de 40 años y su nieta, de cinco: «Respaldé mis declaraciones y me puse a disposición de la Justicia para presentar más pruebas. El edificio donde vivo está controlado por mi cuñado, quien mete gente y nos hace la vida imposible», dijo.
Waite comentó que desde hace varios años los problemas se multiplican. En 2011 empezó con problemas de humedad y filtraciones en el techo de su departamento y cuando planteó el inconveniente al inquilino de arriba resultó ser «un militante de La Cámpora de Punilla, que nos amenazaba, nos insultaba y nos hostigaba de todas las formas posibles».
«Después llegaron unos riojanos que continuaron en la misma línea. Sentimos temor, pero no nos iremos -agregó-. Milani tiene contactos con la policía cordobesa y también con el peronismo de la provincia. Hace todo lo posible para amedrentarnos», dijo la cuñada del miliar.
A fines de abril Waite declaró ante la fiscal federal de Córdoba Graciela López de Filoniux por la causa del soldado Alberto Ledo, desaparecido en Tucumán en 1976 y por la que Milani está imputado por supuesto encubrimiento en esa desaparición. Sus dichos ya fueron girados al fiscal Carlos Brito, quien lleva adelante la investigación en Tucumán.
Relató que su padre le confió que Milani había recibido una citación del Ejército porque había tenido «un problema complicado» con un conscripto tucumano. «Parece que mató a un soldado» fue la frase -según Waite- que dijo su padre.


