En 10 segundos
Qué pasó: familiares y amigos de Gastón Montenegro realizaron una nueva marcha para reclamar su aparición con vida.
Qué cambia desde hoy: la familia afirma que la investigación dejó de girar en torno a una desaparición y apunta a un secuestro.
A quién le pega: a la familia del joven, a los vecinos de Capitán Bermúdez y a una investigación que se complejiza.
Qué mirar ahora: los resultados de los próximos allanamientos y si la Justicia logra reconstruir el recorrido del joven tras ser visto por última vez.
Capitán Bermúdez, 2 de julio de 2026. La búsqueda de Gastón Daniel Montenegro ingresó en una etapa distinta. Ya no se trata únicamente de localizar a un joven cuyo rastro se perdió durante el fin de semana. La hipótesis que sostiene su familia incorpora un elemento mucho más grave: la convicción de que fue secuestrado mientras caminaba de regreso a su casa.
Con esa certeza salieron nuevamente a las calles de Capitán Bermúdez. La segunda movilización estuvo encabezada por la madre de Gastón, quien aseguró que personas vinculadas al caso comenzaron a aportar información que permitió reconstruir parte de lo ocurrido. Según su relato, esos testimonios fueron respaldados por registros de cámaras de seguridad que mostrarían el momento en que el joven fue obligado a subir a un automóvil bajo amenaza con un arma de fuego.
La mujer afirmó además que los investigadores ya conocen la identidad de quienes habrían participado del hecho y confía en que los nuevos procedimientos judiciales permitan encontrar a su hijo. «Estamos desesperados. Espero que vuelva sano y salvo», expresó durante la marcha.
La investigación avanza en paralelo sobre distintos frentes. Gastón Montenegro salió de su vivienda de calle San Salvador al 300 durante la noche del viernes y fue visto por última vez el sábado alrededor de las 9.30, cuando regresaba caminando hacia su domicilio. Desde ese momento no volvió a establecer contacto con su familia.
En los últimos días, la Policía de Investigaciones y la Policía de Seguridad Aeroportuaria realizaron allanamientos simultáneos en Rosario, Capitán Bermúdez, Funes y Fray Luis Beltrán. Los operativos terminaron con cuatro personas detenidas y el secuestro de un arma de fuego, municiones, marihuana, dinero en efectivo y otros elementos vinculados a una presunta organización dedicada al narcomenudeo.
Por ahora, la Justicia aclaró que esas detenciones responden a delitos relacionados con la venta de drogas y que no existen pruebas suficientes para vincular directamente a los imputados con la desaparición del joven. Sin embargo, la incorporación de un fiscal federal al expediente revela que los investigadores buscan establecer si ambos hechos forman parte de una misma trama criminal.
Ese punto puede convertirse en el aspecto más delicado de la causa. Si la desaparición termina conectándose con una organización dedicada al narcotráfico, la investigación cambiará de escala y exigirá reconstruir no solo el recorrido de Gastón, sino también las relaciones y el contexto que rodearon las horas previas a su desaparición.
Mientras esa respuesta sigue pendiente, la familia mantiene la presión pública. Cada marcha busca sostener la visibilidad del caso y evitar que el paso de los días juegue a favor del silencio. En investigaciones de este tipo, el tiempo suele convertirse en uno de los factores más determinantes.


