El candidato del FPV estuvo ayer en Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos. El de Cambiemos hizo un acto en Lanús junto a Vidal y el de UNA recorrió Villa Ballester. Hoy cierran sus campañas en busca del último envión.
Pese a que el Código Electoral Nacional establece que el período de la campaña tiene que ser bastante acotado –de hecho, debió arrancar recién el 30 de septiembre– las diferentes fuerzas políticas se las ingeniaron para estar en campaña desde prácticamente principios de año. Pero a cuatro días de las elecciones presidenciales, y a apenas uno de que arranque la veda electoral, Daniel Scioli, Mauricio Macri y Sergio Massa parecen coincidir en que tantos meses les resultaron escasos y en el último tramo de la carrera a la Casa Rosada intensificaron aún más sus maratónicas campañas.
Scioli le agregó ayer a su campaña un octanaje de las últimas semanas. En apenas un puñado de horas realizó actividades en Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos. Semejante despliegue desnuda la desesperación del oficialismo por sumar los votos que le estarían faltando para lograr ganar en primera vuelta. Según las últimas encuestas, el candidato del Frente para la Victoria sigue sin cruzar la barrera del 40% de los votos, con lo que habría segunda vuelta el 22 de noviembre.
Detrás viene Macri, que aceleró a fondo en las últimas horas en su estrategia de lograr “mantenerse dentro del balotaje” (“entrar no porque ya estamos adentro”, aclararon en el macrismo), convencido de que ahí sí podrá derrotar al kirchnerismo. Ayer el candidato de Cambiemos hizo un raid por los medios que a más de uno lo dejaría sin aliento: arrancó en un programa en América TV, siguió en radio Vorterix, de ahí fue a Telefe, después dio notas a canales y radios del interior y grabó para un programa que debía emitirse anoche. A la tarde fue a un acto en Lanús y anoche tenía previsto ir al programa Animales Sueltos.
La jornada de Massa de ayer también fue intensa. Temprano, salió desde Tigre para radios y canales de Córdoba, Jujuy, Tucumán y Formosa. Después se fue a una nota en radio La Red y, más tarde, a otra en Mitre. Después fue al programa Intrusos. Volvió a Tigre para preparar su acto de hoy de cierre de campaña y, a la tardecita, fue de recorrida a la villa “La Rana” y a Villa Ballester, ambas en el partido de San Martín. Al cierre de esta edición tenía previsto ir a dos programas de TV. El candidato de UNA reconoce que está tercero en las encuestas, pero no pierde la fe. Se la pasó ayer repitiendo que él es el único –en una clara referencia a Macri– que le puede ganar al kirchnerismo en un eventual balotaje.
En Córdoba, Daniel Scioli chicaneó al gobernador cordobés: “De la Sota está celoso porque sabe que me voy a llevar muy bien con (Juan) Schiaretti, así que no sabe qué más decir”. Schiaretti es el gobernador electo de Córdoba.
La de ayer fue segunda visita de Scioli a Córdoba en menos de una semana. Sus razones son transparentes: en las PASO logró casi 15% de los votos y quedó tercero. Aspira a quedarse con un tercio de los 630 mil cordobeses que en las PASO votaron al actual gobernador.
En el club Quintana de Lanús, Macri se mostró ayer por última vez en territorio bonaerense antes de la veda. Fue el encargado de cerrar el acto que compartió con su compañera de fórmula Gabriela Michetti, el aspirante a la intendencia local Néstor Grindetti y la candidata a gobernadora María Eugenia Vidal. El candidato presidencial elogió a la vicejefa porteña y, como los demás oradores, insistió en recordar que en Provincia no hay balotaje, además de contrastar la figura de su candidata con la de Aníbal Fernández.
“Esta mujer representa fortaleza, capacidad y gestión. Enfrente la alternativa que tienen los bonaerense es Aníbal. No le podemos confiar el futuro de nuestros hijos a Aníbal”, sentenció. Además volvió a pedir “por favor” el voto de los que eligieron a Margarita Stolbizer, José de la Sota y Sergio Massa en la primaria. Se mostró efusivo como pocas veces, mientras lo escuchaba su equipo de campaña y casi todos los aspirantes a las intendencias del Conurbano.
La recorrida de ayer de Massa por San Martín tuvo que ver también con las cábalas. Aunque se lo identifica con Tigre, vivió con sus padres en ese partido hasta sus 20. Allí también empezó a militar.
Algunos de sus compañeros de escuela mezclados con dirigentes y simpatizantes lo esperaron ayer en la esquina de Alvear e Independencia donde a las 18.30 empezó una lenta caminata de tres cuadras con muchas paradas justamente por Alvear, la calle comercial de Villa Ballester.
Massa se mostró confiado en el resultado de las elecciones del domingo, y en alusión a Macri y a Scioli, dijo que “millones de argentinos no quieren ni un presidente que lo manejen los empresarios, ni un presidente que lo maneje Cristina”.


