Los choferes de la ciudad de Esperanza sufren la merma de las actividades y el incremento de sus gastos fijos.
“Hay movimiento en la ciudad pero es el mínimo; supuestamente ahora iban a abrir los clubes y algunos comedores esperamos que haya otro movimiento”, explicaron.
Hay días que se subsiste, sobrevivir no sé hasta cuándo. Algunos colegas han llegado a hacer cuatro o cinco viajes al día, un par dejaron.
“En mi caso he vendido coches y me he quedado con la remisería nomás. Enero fue malo, febrero buscó repuntar y ahora esto.. a los que nos agarró con una deuda nos terminó de matar”, lamentó.
Además de la caída en la actividad, los remiseros deben enfrentar el incremento de sus gastos fijos: “Hubo aumento en los seguros, las cubiertas aumentaron, el mantenimiento de vehículos también aumentó, todo en el súper aumentó”.
“Son menos horas de trabajo y menos gente andando en la calle también”, concluyó



