Son tiempos pandémicos y tiempos de campaña. Cristina Fernández encabezó un acto y aprovechó para decir que el covid pasará y que el macrismo se tiene que hacer cargo de lo que hizo.
La vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner subrayó que la pandemia «va a pasar» pero luego habrá que hacerse cargo «del muerto que nos dejaron», en referencia a la herencia recibida del gobierno de Mauricio Macri.
«A los responsables de ese muerto que nos dejaron les pido un poco más de humildad, solidaridad y patriotismo», dijo Cristina durante un acto por el lanzamiento del Plan Qunita en el partido bonaerense de Lomas de Zamora.
En tiempos de discursos políticos encendidos por las PASO, la mandataria instó a la oposición a «no mentir, no engañar». Porque, según comprendió, la oposición se «dedicó a construir otro relato con una formidable maquinaria mediática», cuando atribuían a la cuarentena la crisis y no a la pandemia que afectaba al mundo. «El relato es que los males de la economía son por la cuarentena y no por la pandemia», sostuvo CFK.
Sobre el muerto
Cristina Fernández recordó este viernes que «el pico del endeudamiento» de la Argentina fue en 2018 y subrayó que el Frente de Todos «no tuvo nada que ver» con ese mecanismo ni con la crisis que sobrevino después. En esa línea, y tal como publica Télam, Cristina aseguró que Macri «no cuidó las reservas del Banco Central» y planteó que cuando aún no había comenzado a ejercer la primera magistratura, el presidente Alberto Fernández «hizo ejercicio de responsabilidad institucional y salió a decir que el precio del dólar» de la administración que aún gobernaba «estaba bien». «Mientras tanto, el que seguía siendo presidente se comenzó a comportar como un político de la oposición», destacó desde Lomas de Zamora, cuando cerró el acto por el programa implementado a nivel nacional en 2015 con el objetivo de reducir la mortalidad infantil por colecho y acompañar a las mujeres embarazadas en su periodo de gestación y luego del nacimiento de sus hijos. La acompañaron el gobernador Axel Kicillof y el jefe comunal Martín Insaurralde.



