En ese sentido, primero dio una respuesta en la que pareció indicar que todo se debía simplemente a un anhelo personal: “No tengo trabajo en este momento en el teatro y me pareció una muy buena oportunidad esta, que tengo tiempo. Además, yo a esta altura de mi vida ya no necesito trabajar”.
Sin embargo, con su siguiente respuesta, la última parte de la frase cambió totalmente de sentido. Alarcón manifestó que por la situación económica del rubro debe usar todos los recursos disponibles para generar dinero: “No necesito trabajar, necesito ganar guita para vivir”, sentenció.
En esa misma línea, remarcó que el problema no es solo en el rubro de los actores, sino que se extiende a toda la sociedad: “Los actores, los barrenderos, los cocineros, los periodistas, los cameraman y de todos. Estamos jodidos. La miseria llegó a un límite total”. “No se asombren de que estoy trabajando a la gorra; asómbrense de lo mal que está el país”, reflexionó.
Por otro lado, Pablo Alarcón también recordó la diferencia con otras épocas en las que había más oportunidades laborales en el rubro de la actuación: “Cuando llegué a Buenos Aires era un lunes y el viernes ya estaba trabajando”.
Sobre el final del diálogo, reveló cuál es la reacción de la gente que lo reconoce mientras hace su función a la gorra. “La reacción de la gente es maravillosa. Me dicen: ‘Me anima verte trabajar en la plaza’. Sí, pero a ver qué me dejás acá”, comentó entre risas, en referencia al aporte económico voluntario de la gente. Más allá del chiste, aseguró que “el público es muy generoso”.