En 10 segundos:
Qué pasó: Axel Kicillof cuestionó con dureza la política económica del Gobierno nacional durante una ronda de negocios en Ituzaingó.
Qué cambia desde hoy: la Provincia profundiza su estrategia de respaldo a las pymes mientras escala el enfrentamiento discursivo con la Casa Rosada.
A quién le pega: al debate sobre empleo, producción y recuperación de la actividad económica.
Qué mirar ahora: si la confrontación política se traslada a nuevas medidas económicas y de apoyo al sector productivo.
Ituzaingó, 3 de julio de 2026. Mientras el Gobierno nacional sostiene que la estabilización macroeconómica abrirá una etapa de crecimiento, la administración bonaerense eligió instalar otra fotografía de la economía. Axel Kicillof volvió a ubicar el empleo y el cierre de empresas como el principal punto de confrontación con Javier Milei.
Durante una ronda de negocios que reunió a más de 330 pequeñas y medianas empresas en Ituzaingó, el gobernador afirmó que desde el inicio de la actual gestión nacional se perdieron más de 300.000 puestos de trabajo registrados, cerraron unas 26.000 empresas y aumentó el endeudamiento de los hogares. Con esos datos buscó reforzar la idea de que el ajuste tiene un impacto directo sobre la producción y el mercado interno.
El escenario elegido tampoco fue casual. La actividad estuvo orientada a empresarios, cooperativas, industriales y emprendedores, un universo que la gestión bonaerense intenta consolidar como uno de sus principales respaldos políticos frente a un modelo económico que considera perjudicial para la industria.
Kicillof presentó las rondas de negocios como una herramienta para sostener vínculos entre el Estado y el sector privado. Según datos oficiales, la Provincia ya organizó 114 encuentros de este tipo, con la participación de más de 24.500 empresas y cooperativas y más de 91.000 reuniones comerciales.
La discusión excede los números expuestos en el acto. La disputa entre Nación y Provincia empieza a concentrarse cada vez más en quién logra instalar la interpretación dominante sobre la economía: si la prioridad debe seguir siendo el equilibrio fiscal o si el deterioro del empleo y de la actividad productiva terminará condicionando el respaldo social al rumbo económico.


