Desde su designación como juez de primera instancia en lo penal el 8 de junio de 2018 hasta que lo suspendieron el 7 de septiembre de 2021, Rodolfo Mingarini de 51 años reforzó esterotipos de género y reprodujo el machismo en los Tribunales de Santa Fe. Bajo la lógica de pertenecer a un Poder Judicial donde se pueden apelar los fallos se creyó impune e imparable. Quedó demostrado en su forma de resolver. Probablemente todavía lo piensa, porque no fue separado del cargo.
Era de público conocimiento su postura misógina en los pasillos y en las salas de audiencia. Sin embargo, llegó a ser vicepresidente del Colegio Pleno de Jueces Penales de Santa Fe rápidamente. Cuando UNO Santa Fe
, en el marco de una investigación sobre su accionar, difundió el video con su fallo en el que liberó a un imputado por violación por usar preservativo hubo enorme sorpresa en los cargos de decisión del Poder Judicial. Escandalizó la reproducción masiva de un archivo en el que se ve a un juez decidiendo, pero poca reacción hubo por el contenido, según los reclamos que recibió este medio en ese momento. Síntomas de la autopercepción de ser intocables.
«La única manera para que nosotros podamos recuperar la confianza de la gente en el Poder Judicial es la destitución», le dijo el procurador Jorge Barraguirre a la Corte Suprema de Justicia de Santa Fe y al resto del tribunal de enjuiciamiento. Fue durante la audiencia de vista de causa pública que se realizó dos semanas atrás en el primer piso de Tribunales. Queda la duda si lo escucharon, porque durante la hora y media de exposiciones varios miembros permanecieron en el lugar con los ojos cerrados.
Barraguirre presentó once casos en los que Mingarini falló, en general, en contra de víctimas de abusos sexuales y de todos los profesionales que intervinieron para asistirlas. En su mayoría niñas y niños. Hasta opinó que el «famoso caso del preservativo» no le parecía ni de cerca el más «horroroso«.
Agregó el procurador: «Tenemos que estar a la altura de las palabras que están en el frente de este edificio: «casa de justicia». Esta tiene que ser una casa de justicia que nos proteja, que nos aloje a todas las personas que busquen justicia, especialmente a las víctimas de delitos de violencia sexual». Para la Procuración las decisiones judiciales de Mingarini «forman parte de la cultura de la violación».
Una semana antes de esa audiencia la misma Corte decidió no sancionar a otro juez denunciado por machista, Ignacio Vacca. Meses antes rechazaron que vaya también a juicio político. El fallo cuestionado era el de una libertad que otorgó a un femicida. Una mujer fue quemada en casi todo su cuerpo y agonizó varios días. Vacca decidió ignorar el historial de violencia de género, que limpió la escena del crimen, entre otros indicios y lo liberó. Lo mandó a la casa con la bebé de ambos a cargo. Con la muerte de la mujer, lo fueron a buscar por el asesinato, pero el imputado se escapó.

