La resolución del Ministerio de Educación habilita a que unos 33 mil niños matriculados puedan regresar en modalidad de burbujas
A partir de hoy y hasta el viernes, Rosario cambiará parcialmente su postal urbana. Es que, de acuerdo a lo dispuesto por el Ministerio de Educación santafesina, Rosario quedará acotada al regreso del nivel inicial por su situación epidemiológica. De modo que casi un centenar de jardines de infantes, tanto públicos como privados, recibirán a sus alumnos para la actividad educativa, a lo que se agregan otros 65 establecimientos educativos que cuentan con el inicial, lo que hace un total de 33 mil niños. Si bien los gremios consideraron oportuna la gradualidad, tanto Amsafé como Sadop cuestionaron los cambios repentinos y bruscos, y exigieron una planificación en el dictado de clases, de aquí a fin de año.
En medio de la presión de un colectivo de padres por la educación de la semana pasada, la ministra de Educación, Adriana Cantero divulgó la circular que propone esta modalidad, por la semana corta entre el 22 y el 25 de este mes.
Allí, se propone actividad presencial con bimodalidad y alternancia, en los niveles inicial y primario en toda la provincia, con excepción de las localidades que por integrar departamentos en alarma, o ser ciudades de más de 40 mil habitantes con incidencia mayor a 500 y donde solamente se recuperará asistencia a clases presenciales en el nivel inicial.
Las ciudades que se encuentran en estado de alarma sanitaria y, por lo tanto, que mantienen suspendida la presencialidad, excepto en el regreso del nivel inicial son: Rosario, Casilda, Rafaela, Villa Constitución, Venado Tuerto, Reconquista, Santa Fe, Santo Tomé, Esperanza, Granadero Baigorria, Rosario, Villa Gobernador Gálvez, San Lorenzo, Arroyo Seco, San José del Rincón, Sauce Viejo, Recreo, Pérez y Pueblo Esther.
Para Rosario, y tal como detalló ayer un funcionario de la Delegación VI del Ministerio, se pondrán en marcha 80 jardines de infantes de la enseñanza oficial, junto a 65 escuelas primarias con salas de nivel inicial, a lo que se agrega unos 32 jardines de infantes de gestión privada de la ciudad. En el departamento Rosario, existen matriculados en el nivel inicial 39.893 niños; de ellos unos 33 mil corresponden a la ciudad.
Asimismo, señala que, frente a los indicadores sanitarios positivos y a la vacunación masiva de docentes, se propone restablecer gradualmente la presencialidad con alternancia, con monitoreo permanente, para habilitar ese vínculo pedagógico, y añade que para ello será indispensable que las autoridades locales en el territorio deben garantizar el cumplimiento de las medidas preventivas para evitar la circulación del coronavirus.
En la misma circular, la funcionaria le solicita a quienes deben velar por el cumplimiento de las normas de distanciamiento social y uso de barbijo evitar en particular la circulación alrededor de las escuelas, horarios pico, transporte público, y los cuidados necesarios en todas las actividades sociales para contribuir comunitariamente a que la actividad se desenvuelva en un escenario de “responsabilidad compartida”.
Apresurado
Desde la dirigencia provincial de la Asociación del Magisterio de Santa Fe (Amsafé), se sentó posición en torno a la circular. Tras hablar de malestar, sin previa comunicación y discusión en un marco de confusión, el sindicato docente advierte que pese a una leve mejoría en los indicadores sanitarios, en muchos de los departamentos de la provincia se continúa con un alto número de casos y de ocupación de camas críticas.
“Si se mantuvieran las restricciones, los casos bajarían más rápidamente, pero se insiste en reaperturas rápidas, incumpliendo las resoluciones del Consejo Federal de Educación sobre la presencialidad en las escuelas”, expresa el comunicado para resaltar que la mayoría de los departamentos tienen un indicador de incidencia que supera los 500 casos.
“Entendemos que estas definiciones del Ministerio de Educación son apresuradas y no responden a la situación epidemiológica que garantice escuelas seguras. Es fundamental cuidar la salud individual y colectiva para que disminuya la circulación del virus y que el sistema de salud, en situación crítica, no colapse. Como trabajadores de la educación sabemos que la presencialidad es irreemplazable. Pero esa presencialidad debe ser cuidada, planificada”, se indicó para luego exigir que se cumplan con las restricciones.
“En estos casos deben primar las políticas de Estado”
Desde Sadop, su titular local, Martín Lucero, se encargó de destacar que el Ministerio de Educación provincial debe mejorar la previsibilidad en el tiempo de la información de los cambios, para luego una vez que regrese la presencialidad en todos los niveles poder sostenerla en forma planificada “y no cerrar más”.
Lucero estuvo de acuerdo en el regreso gradual, pero también aclaró que “cuando regresen las temperaturas más templadas hay que juntar las burbujas escolares, y en el último trimestre duplicar la cantidad de carga horaria y dejar a los docentes acomodar las cosas con su alumnado”.
“Pasamos de cerrar todo a proponer recuperar clases sábados y feriados. Hay mucho volantazo en el Ministerio, y se dejan muchos grises. Debe primar las políticas de Estado y no la agenda política, y no dejarse llevar por los tironeos”, enfatizó Lucero.
“Si la objeción es sólo por la baja temperatura, antes de la pandemia había escuelas sin vidrios”, recordó el dirigente gremial.



