Una casa donada fue el espacio para que un grupo de personas interesadas por bien del más necesitado, se pusieran en marcha motivados por un sentimiento de solidaridad que fue creciendo al mismo ritmo del amor por el prójimo.
La Casa hoy asiste a más de 60 familias con la copa de leche, que en este contexto se entrega periódicamente a cada familia, gracias a las donaciones que se reciben de empresas sancarlinas.
Comenzó con apoyo escolar y costurero y hoy en día cuenta con variados talleres, que por el momento permanecen sin actividad por la pandemia.
María Rosa Primo comenta a nuestro medio que están en proceso de realizar algunas refacciones, ya que el paso del año pasado dejó como resultado algún deterioro, a causa que el edificio estuvo cerrado en su mayor parte del tiempo.
La idea es volver a los talleres, con protocolos, cuando se pueda.



