A principios de 2020, la provincia de Santa Fe vivió una situación inédita frente al dengue, con una temporada que acumuló más de 5.000 casos y que tuvo su punto crítico en el departamento General Obligado, particularmente en las ciudades de Reconquista y Avellaneda, aunque también hubo brotes de consideración en Rafaela y Rosario. En el primer semestre de 2021, en cambio, casi no hubo contagios, a excepción de algunos casos importados y de un brote en la localidad de San Cristóbal, que fue rápidamente controlado. La baja incidencia de la enfermedad se debió a que por las restricciones impuestas ante la pandemia de covid-19 casi no hubo personas que viajen a los países limítrofes en los que la circulación de dengue es habitual. Ahora, con la reanudación del turismo tanto interno como externo, se prevé que haya un fuerte incremento en el número de casos en los primeros meses de 2022.

Así lo confirmó la directora provincial de Epidemiología, Carolina Cudos, en diálogo con AIRE. La funcionaria contó cómo están trabajando el Ministerio de Salud y las municipalidades y comunas para prepararse y explicó por qué es fundamental que todos los ciudadanos se involucren y adopten las medidas necesarias para prevenir la propagación del dengue cuando la enfermedad llegue a territorio santafesino.

«En la provincia nunca se dejó de trabajar durante el año para fortalecer la prevención. La gente no se olvida, tiene muy presente lo que ocurrió en la temporada 2019-2020», afirmó Cudos y precisó que, generalmente, las municipalidades y las comunas se encargan de las acciones de limpieza y fumigación, mientras que los equipos de salud son los encargados de brindar información sanitaria a la población.